-
Castelló, 18
Madrid (Salamanca)
Príncipe de Vergara
902 193 963
15 - 25
El Restaurante Micota -como bien indica su luminoso- nos ofrece una cocina de mercado a la brasa, que causa sensación en las mesas cuando aparecen los “colgados” -enormes brochetas verticales de 60 cm. de largo- que fotografían todos los comensales, sin olvidar las atractivas fondues, ya sean de ternera o de queso. Su comedor dispone de capacidad para 140 comensales en zonas habilitadas para fumadores y no fumadores. A parte de su carta, propone dos menús del día -a 9,80 y 12,50 €- así como diferentes menús para grupos con graciosos nombres, que van desde los 23 hasta los 30 €. Su horario de apertura es de Lunes a Sábado de 13:00h a 17:00h y de 20:00h a 00:00h (Viernes y Sábados hasta la 1:00h). Cierra los Domingos.




3,5
Rayo: Hoy os presentamos otro de esos restaurantes que Ninillas y yo descubrimos buscando un local que nos ofrezca un buen menú del día mientras despachábamos algún que otro asuntillo por la capital, y que posteriormente -debido a que consiguió despertar nuestra atención- cubrimos con todo el equipo de Cucharete al completo. ¡Le llega el turno al Restaurante Micota de la calle Castelló!
Empezaré comentándoos el culpable que hizo que regresásemos por la noche 6 personas: Un menú del día como pocos hay por la zona: ¡A 9,80 €! Y los platos -en cuanto a presentación y generosidad de las raciones- ya los veis en las imágenes -por aquello de las 1000 palabras-.
Como primer plato elegí una Brocheta de Vegetales: queso, pimientos, calabacín y berenjena, acompañada de una ensalada, de unos nachos que elaboran allí mismo y de la salsa “pico de gallo” -la salsa de la casa sin duda, pues adereza gran parte de las viandas de la carta del Micota, una salsa a base de cilantro y chiles jalapeños-. Como segundo, me lancé a por el Churrasco de Cerdo Ibérico a la Brasa, acompañado de una patata y de la susodicha salsa. Terminé el menú con una Brocheta de Frutas Naturales con Chocolate, bien buena, aunque con una presentación muy mejorable, ya que no está a la altura del resto de opciones. Aunque el que verdaderamente no está a la altura… ¡Soy yo mismo en la fotos! ¡Qué careto! ¡Madre mía! ¡Si parezco un personaje de cómic! Los comentarios… por favor… sin recochineo con mis fotos…





Ya veis que el menú del día no te deja con hambre, y debemos valorar positivamente que se sale del típico plato de pasta y filete con patatas. Incluye bebida y pan, todo por 9,80 €, permitiendo elegir entre unos 10 platos en cada uno de sus tercios, por lo que es muy variado. Además, podemos disfrutar de un menú del día a 12,50 €, que nos ofrece la posibilidad de disfrutar de mejores segundos, si se ajustan mejor a lo que buscamos.
De todos modos, no sólo este menú despertó nuestra atención para analizar el restaurante más detalladamente en Cucharete, pues la parrilla de su cocina vista nos mostraba a la salida unas larguísimas brochetas -60 cm.- sobre sus brasas, y… ¿A alguien no le llama la atención la cocina a la brasa? Por lo que por la noche… ¡Ya teníamos un nuevo local cucharetero! Llamamos a unos amigos y… ¡Reservado! ¡Cena a las 21:00h!
La barra está iluminada en un verde limón que te incita literalmente a pedir un cóctel, además… el simple hecho de ver a gente por allí tomando alguno -que no son para nada escasos- hace que la envidia crezca. Preguntas… te dicen que llevan fruta natural… y… ¡Ya no te puedes resistir!
Y ahí los tenéis, los tres que consideramos más representativos del Restaurante Micota, dejándonos aconsejar -por supuesto-. De izquierda a derecha, una Margarita, un Torito y un Long Island. ¡Todos a 4,30 €! Realmente económicos para lo buenos y enormes que son, pues ya sabéis los precios que se gastan los locales por ahí. Además, con fruta natural y una elaboración que lleva su tiempo: Granizado que elaboran allí mismo… un chorrito de tequila… azúcar moreno… piña fresca… ¡Ya tenemos una sabrosísima Margarita! Para mi gusto el mejor de todos con mucha diferencia.
El Torito es perfecto para los amantes de la cerveza, pues es su ingrediente principal, acompañado de ron Santa Teresa Reserva y lima. También tuvo mucha aceptación entre los que allí estábamos. ¡Pajitas no faltaban!
El Long Island destacaba por su peculiar sabor, muy adictivo -como la Coca-Cola claro- pues la llevaba acompañando a un granizado de lima, ron, triple seco, vodka y ginebra. ¡Digno de probar!
El Restaurante Micota presenta multitud de recovecos y ambientes, por lo que se hace ideal para comidas y grandes cenas de grupo, sin que éstas molesten en gran medida a parejas y grupos más reducidos. De ahí que, aunque no lo parezca a simple vista, pueda ofrecer hasta 140 cubiertos simultáneamente, repartidos en dos zonas: fumadores (cerca de la entrada y en los pasillos laterales) y no fumadores (hacia el fondo del establecimiento).
La “zona blanca” -pues las paredes lucen ese color- es la primera estancia que encontramos nada más traspasar la puerta -a la derecha-, y nos ofrece una coqueta barra de sillas altas en las que degustar un cóctel, desde luego, es una opción más que recomendable. Nos acompañan elefantes con la trompa hacia abajo, lo cual no significa que tendremos mala suerte, pues como contrapartida, tenemos los apliques de la pared invertidos, por lo que el clima para los más supersticiosos está más que equilibrado.
Las mesas son de madera, y presumen de notables heridas de guerra por sus más de 20 años de vida sirviendo a los comensales. Están vestidas con caminos naranjas -muy absorbentes por cierto, de otro modo FlashBack se hubiese quedado sin su HTC cuando se cayó una copa de vino- y la cubertería es de molibdeno/vanadio de Java, elementos que forjan los mejores cuchillos deportivos y de caza. ¿Cómo serán los de la cocina? Porque eso sí despertó mi atención.
Después de un largo pasillo que os presenta FlashBack en su sección -dejando a la izquierda la cocina del local- subimos unas pequeñas escaleras y llegamos a la “zona marrón” -la de no fumadores- dividida en dos comedores independientes por una enorme reja que le da un aire distinto al local.
Encontramos una antigua pintura que fue creada allí mismo -ya llovió desde aquella- presidiendo las mesas, así como unas cristaleras a modo de vidrieras en tonos verdes y anaranjados que ayudan a todos aquellos que se agobian con ambientes cerrados y necesitan tener a tiro alguna ventana aunque esté completamente sellada. ¡No estamos en una cárcel! ¡Ni mucho menos! A pesar de lo que pueda haceros pensar el ángulo de la siguiente fotografía.
Las parejas también tienen sus mesas preparadas, encontramos muchas mesas para dos comensales rodeando la zona de la cocina -que está en el centro del restaurante, pues hace años se hicieron con el local contiguo, y los fogones quedaron en el centro-. Pero también hay disponibles mesas más vistosas pensadas para 2 personas con su farolillo encima, dándole un aire más romántico -dentro de lo que cabe- al ambiente.
La bodega vista del Restaurante Micota, presenta diferentes referencias de vinos a precios muy comedidos, muy acordes con la horquilla de precios del restaurante, por lo que no encontramos grandes sellos -ni falta que hace- que acompañen nuestra mesa. El vino de la casa que os muestra FlashBack viene etiquetado y personalizado para el Micota, un vino de Madrid que disfrutaremos en otra ocasión, pues nos decantamos por un ARS NOVA 2004 D.O. Navarra -14 €-, que a pesar de ser una añada considerada como “excelente” por el Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen, no llegué a encontrarle su aquel.
Y comenzaron las viandas a llegar a la mesa… ¡Seis personas! Así que imaginaos lo que llovió por allí… Vayamos por partes, que esto va para largo -aunque largas, lo que se dice largas, son las brochetas, ya veréis ya…-
Empezamos con una Picota de Langostinos y Vegetales, pues de esa sección de la carta era la que más llamaba nuestra atención, por aquello de tener “langostinos en un bocata”, aunque las había de carne, de pollo, de salmón y de pernil rebanado, todas acompañadas de vegetales.
Venía sobre pan de chapata y acompañada de la salsa “pico de gallo” -la misma que os comenté en el menú del día- y de patatas fritas rebozadas. La verdad… nos sorprendió a todos, pues estaba bien buena. Tendré que hacerme un bocadillo de langostinos a la brasa de vez en cuando por las galicias…
Pedimos también una Ensalada Tijuana César con Pollo a la Brasa, estaba completamente cubierta con queso parmesano, pero no destacaba por su mezcla de ingredientes, aunque sí por la generosidad de la ración. Lo que sí debo añadir, es el fantástico toque que da el sabor de la brasa en el pollo, que la hacía un poco más apetecible. ¡La brasa es lo que tiene!
La Roca-Tabla de Chicharrones triunfó de lleno en la mesa. Y es que… ¡Cuanto más colesterol tenga un plato más rico está! ¿O no? ¡Negádmelo, comilones! ¡Buenísimos los chicharrones! Venían acompañados de guacamole, frijoles refritos y “pico de gallo” con tortillas… Y no quedó ni uno sólo en el plato.
Os enseñan mis compañeros la Mazorca Dulce -con mantequilla a la sal gorda y cilantro- y la Cazuela de Queso y Pimientos de Padrón, de las que también dimos cuenta. Porque un carnívoro por excelencia como yo tenía que dar cuenta ya de las impresionantes brochetas de 60 cm. -denominadas “colgados”- que tenemos a nuestra disposición en el Restaurante Micota.
Ahí tenéis a Gonzalo con el Colgado Mixto -con ternera, pato, pollo, bacon y vegetales-. ¡Impresionante! ¡Si es más grande que él! Viene con unas patatas, pan con tomate y ensalada. Y… ¡Se acaba todo! ¡No queda nada! ¡Confirmado! Para mí, es lo más representativo del restaurante y lo que nos hizo regresar cuando las vimos por la mañana en las brasas de su cocina. Sesenta centímetros de carne y demás elementos colgados cual jaula de canario en nuestra mesa. No os perdáis la foto de Ninillas, en la que sale con María y con los dos colgados, pues había otro de pescado.
En primer plano se hace todavía más apetecible, esa carne de aguja tostada lentamente a la brasa. Estaba bastante jugosa, por lo que disfrutamos de lo lindo con la superbrocheta vertical. Imagino que los que la estáis viendo ya estaréis reservando para dar buena cuenta de ellas. ¡Y no me extraña!
En cambio, el Colgado de Pescado no lo recomiendo, hay que darse cuenta de que no estamos en un local en el que el pescado sea una materia prima ejemplar, por lo que lo dejaría en un segundo plano. Además, aunque así fuese, se quedaría muy seco para saborearlo como es debido a la brasa. ¡Disfrutemos de los placeres de la carne! -Pilladlo con doble sentido y todo, si queréis!
Vamos con otro plato estrella del Restaurante Micota. ¡La Fondue de Ternera! -que también las hay de queso-. Solomillo de ternera listo para introducir en aceite hirviendo, acompañado de patatas, pepinillos, cebolletas y diferentes salsas. ¡Lo único que estropea esta foto soy yo! El resto… ¡Muy bueno todo! Recordad que estamos valorando una horquilla de precios de 15-20 €, y más no se puede pedir. ¿Quién no disfruta con una fondue con los amigos? Pues el Micota es perfecto para eso.
Y para daros un poquito más de envidia… Nada mejor que un video que plasme el momento como se merece. ¡Play it!
Llegamos a los postres, y examinando la carta “micotiense” no nos quedaba otra que pedir lo que nos entraba por los ojos a todos: ¡Fondue de Toblerone con Frutas Naturales y Bizcocho Casero! ¡A mojar todos en el chocolate! Si es que no parábamos… No tenemos remedio.
Plátano, piña, manzana, naranja, melón, bizcochito y pudin rico rico… ¡Todo bañado por un chocolate calentito calentito! Perfecta sobremesa para rematar la cena. Ya os veo a vosotros en breve, pillines, haciendo lo mismo que nosotros…
Tras unos cafés y una infusión de alguno de nosotros, dimos por cubierto este curioso restaurante, que promete hacerse un hueco importante entre los jóvenes madrileños -y todos aquellos que vengan de fuera-, pues está muy bien situado en la calle Castelló -entre las calles Goya y Jorge Juan-, enclave perfecto para disfrutar de unos colgados y unas fondues muy apetecibles. ¡Al Micota!
FlashBack: Por el hecho de que un restaurante consiga completar una andanza de más de 22 años en la ciudad podría considerarse ya parte de ella. Así ocurre con el Restaurante Micota, el cual, tras una reciente vuelta de cara a toda su decoración, continúa ofreciendo principalmente a parejas y grupos de jóvenes lo mejor de su divertida cocina a la brasa de carbón encino, proporcionando un alimento con intención de resultar saludable. Si decidimos encauzarnos en su interior, observaremos como dispone de todas las caracerísticas deseadas para dejarnos llevar por su ambiente bastante festivo.
De esta forma y, tras la experiencia de Rayo y Ninillas de el que les pareció como recomendable menú del mediodía -existen dos opciones, una más asequible por 9,50 € y otra más exclusiva por 12,50 €-, decidimos avisar a Gonzalo, María y Mr. No Foto para realizar un análisis completo de la carta. Ya que, al primer impacto gastronómico que han recibido mis compañeros, se le une además una ambientación acogedora repleta de elementos tales como tradicionales tarros de conservas, de los que aún todavía se elaboran en muchos pueblos de nuestra geografía, o incluso pimientos y chiles secos colocados aleatoriamente sobre bandejas de mimbre con mantelitos de papel simulando a los cuales a todos nos traen recuerdos de aquellos maravillosos años. Sin duda, una serie de indicadores que nos van acercando la oportunidad de prever por donde van a ir los tiros en los platos que pronto empezaremos a degustar.

Sí, dos grandes ejemplos del desfile de elaboraciones que se deslizará por nuestra mesa. Se podría decir que su cocina parte de una ligera base mexicana, sin abusar de toques picantes o excesivamente estereotipados, pero con influencias muy de nuestra tierra. ¿Gallegas podría decirse? Por aquello de los pimientos de padrón… En fin, ese punto que os lo aclare Rayo que ya muchos conoceréis cual es su comunidad natal a estas alturas.
A lo primero a lo que nos dedicamos al traspasar la frontera natural impuesta por la barra, es a comprobar la diversidad de cócteles que se encuentran a nuestra disposición, compuestos muchos de ellos de porcentajes importantes de zumos naturales. Me quedo con dos de ellos principalmente: el Long Island -realizado con una base de granizado de lima natural, coca-cola, ron, ginebra, triple seco, vodka y tequila- y la Margarita de Piña -con contenido de piña natural, tequila y azúcar moreno-. Aunque debo reconocer que el Torito que os muestran Rayo y Ninillas es una estupenda opción para variar de la típica caña del aperitivo. Realizado con un toque de ron Santa Teresa Reserva, lo convierte en lo que muchos ya lo hacen llamar como una clara digna de gourmets. ¿Lo fundamental? Su precio: ninguno sobrepasa el límite de los 4,50 €.

El fondo de decoración lo crean unas paredes de ladrillo visto acabado en pintura blanca y un suelo de madera o cerámica de suelo en tonos marrones -según la zona en la que nos encontremos- adecuados y funcionales. Mientras que el mobiliario en su interior lo forman una serie de mesas y sillas bajas de madera, revistiéndose estas últimas de unos cojines de diseño a rayas que, junto con los manteles tipo camino de alegre naranja, intentan completar la composición de coloridos. Barandillas e incluso escaleras en puros blancos y otras notas aportadas por elementos personalizados con el nombre del establecimiento se unen para ofrecernos lo que no se puede negar como un entorno auténtico por tratarse de un negocio familiar.
El local puede resultar en un primer vistazo algo laberintinesco -vocablo que me acabo de sacar de la manga pero que seguro que todos me entendéis a donde quiero llegar-. El caso es que la situación en el centro del mismo de la cocina, que se rodea por una sucesión de salones a su alrededor con incluso alguna que otra escalera que sube y baja, consigue crear una atmósfera de múltiples rincones acogedores y aporta al espacio un carácter que consigue alegrarnos al ir recorriendo toda su superficie como quien se aventura en un nuevo bosque, con la expectación de redescubrir los secretos de su interior.
Sobre las mesas nos encontramos una cubertería apropiada para la buena abundancia de carne en la carta. Tanto es así que disponemos de buenos tridentes y cuchillos con un corte excelente. Sorprende inevitablemente, y más si nos acercamos a la estantería donde se encuentran colocadas, la atrayente exposición de botellas del vino de la casa: un Vino Tinto Bodegas Morate de Valdelaguna D.O. Vinos de Madrid personalizado en su etiqueta para el local, las cuales disponen de un estupendo Museo del Vino en esta localidad y forman parte de el conjunto de empresas responsables de aprovechar la poco conocida producción de caldos en la Comunidad de Madrid.

Decidimos adentrarnos en uno de los salones con no más de diez mesas en su interior y en el que sus paredes se abarcan casi por completo gracias a una vidriera de colores cálidos y un cuadro que nos sumerge en una típica escena de taberna. Lo cual nos recuerda que, por supuesto, estamos en uno de esos locales cuyo atractivo principal no reside en los colores siguiendo a la moda de turno ni se ha contratado un gran diseñador que nos emocione con su sensibilidad. Sin embargo, sí que nos encontramos en un restaurante donde su personal intenta hacernos sentir cómodos y que disfrutemos de la cena en la mayor medida posible, aportanto una carta en la que se aprecia una comedida relación de precios. Y es que lo principal que nos encontramos al llegar, es con uno de esos sitios en el que todas las mesas de nuestro alrededor suelen caracterizarse por desear una velada distentida y divertida.
Desde una perspectiva distinta a la anterior, nuestro salón se comunica con el contíguo a través de unas rejas de metal donde, pensando en todos los detalles -principalmente funcionales-, disponemos de multitud de perchas donde poder colgar nuestros abrigos. Un detalle que en una buena cantidad de ocasiones siempre hace rompernos la cabeza o acabar abandonándolos en un montón que ocupa alguna de las sillas a nuestro alrededor.
Y uno de los elementos sorprendentes que nos hace preguntarnos y amenizar nuestra conversación a lo largo de la cena, es la intencionalidad o despiste en la colocación de los singulares farolillos blancos situados a lo largo de los laterales. Probablemente una forma de llamar la atención y provocar la sorpresa del comensal, de forma que haya un motivo adicional para poder comentar las peculiaridades del entorno. Ya que, si algo encanta a la gente que acude a un establecimiento como éste, es el disfrutar de aquellos toques tan cercanos y personales que no podemos encontrar en cualquier otro lugar.
Centrándonos ya en el aspecto más propiamente culinario, las cartas realizadas con un material robusto nos ofrecen Entradas y Sopas entre las que destacan los totopos con guagamole, quesadillas o flautas, Roca-Tablas de quesos, cremas o chicharrones, Cazuelas de queso con diversos ingredientes que hace dejar ver la influencia mexicana, Ensaladas, Picotas, Brochetas y, las protagonistas Carnes a la brasa. Ordenamos una serie de platos que veremos inmediatamente y que acompañamos de un Vino Tinto Tandem Ars Nova D.O. de Navarra del 2004. Un caldo por el que optamos, no decantándonos directamente por el de la casa y que cumple perfectamente mis objetivos al disponer de múltiples aportaciones frutales e incluso muy ligeros toques de regalíz, chocolate y hierbabuena creando una composición ideal de sus varietales tempranillo, cabernet sauvignon y merlot.

Empezamos la cena con buen pie gracias a una unidad, a repartir entre los seis comensales que nos hemos congregado hoy, de Picota de langostinos y vegetales. Su nombre puede no decirnos mucho pero se trata de una torta realizada con pan de chapata, similar a los Bocadillos de Piamonte. Se acompañan de patatas y una curiosa salsa Pico de Gallo, similar al pico andaluz con cilantro, chiles y jalapeños. Lo que más llama la atención sin duda es la textura del pan en el que se sirven: ¡Muy tierno!
Algo más sencilla y simple nos resulta en vistosidad la Ensalada Tijuana César con Pollo a la Brasa. Realizada con lechuga iceberg, trozos de pan y bañada en salsa. Debo reconocer, de cualquier forma, que la manera en la que se ha elaborado el pollo causa sensación en mi paladar e igualmente en el resto de la mesa. Por ello, con cualquier pequeño retoque acabaría resultando mucho más atractiva.
En cuanto al siguiente plato que empieza a deleitarnos con las maneras y costumbres más de aquí, destaca la fusión de cocinas que acaba creando una graciosa Cazuela de queso y Pimientos de Padrón. La idea de hacer que parezcan los pequeños pimientos sobre una cama de queso y de dar la opción de crearte tu propio bocadillo con las tortas calientes con las que se acompaña, consigue causar sensación en quienes aún no conocen esta opción tan variopinta de la carta.
Espectaculares en cuanto a presentación, no cabe duda, son las diversas brochetas por las que podemos optar. Con el que poso a continuación, un gigante Colgado de Pescado -que se encuentra fuera de la carta y lleva concretamente salmón, atún, maíz, cebollas y calabacines- conseguimos llamar extraordinariamente la atención de las mesas adyacentes. Aunque en cuanto al disfrute en nuestro paladar lo conseguimos principalmente con el Colgado Mixto. Seguramente debido a que ambos pescados al elaborarse al carbón, terminan por quedarse algo secos.
Acercándonos en un primer plano a su base, podemos apreciar como además se acompaña de pan con tomate, patatas asadas y ensalada. Por supuesto, nada que ver con una pequeña brocheta que podamos coger entre mano y mano. Así pues, es recomendable tener en cuenta la cantidad que alcanzará no solo a nuestros ojos sino también a nuestras bocas, para no cometer el desliz de haber pedido el doble de comida que la que realmente podemos disfrutar. Como se puede ver, ¡la ración es gigantesca!
Otra de las geniales claves del éxito del Restaurante Micota es precisamente su selección de fondues, entre la que se encuentra la Fondue de ternera. Algo tan simple pero que a todos tanto nos encanta como es el introducir cada una de las piezas de carne con su pincho de metal en el interior del aceite prácticamente hirviendo y darle nuestro punto personal mientras disfrutamos del colorido que aporta la llama en su base.
Incluso si somos adictos, o simplemente tenemos un buen antojo de maíz, podemos completar todos nuestros platos con el acompañamiento adicional de una Mazorca dulce entera que viene elaborada con sal gorda, mantequilla y cilantro. Una ración como guarnición puramente americana con su toque característico del sabor propio de la brasa.
Muchas son las voces que, a estas alturas, intentan hacernos creer que será complicado acabar con algún otro plato más, e incluso con más razón si se trata de un postre. Todo lo contrario ocurre al llegar la Fondue de Toblerone, en la que podemos bañar una selección de frutas naturales -piña, mandarina, manzana, plátano, melón…- y bizcocho casero similar al pudding al que estamos acostumbrados a encontrar habitualmente. Como podéis intuir, no dejamos prácticamente ni una sola gota de chocolate dentro de la fondue. Un postre digestivo y estupendo para una cena copiosa.
A modo de resumen, se podría concluir que Micota es uno de esos restaurantes que sabemos que nos espera con los brazos abiertos en su localización de siempre, donde seguimos situándolo tras muchos años de experiencia en la restauración, conocemos sus elaboraciones tradicionales al mismo tiempo que totalmente idóneas para compartir en pareja o en grupo y al que nos gusta acudir cada cierto tiempo, debido al buen gusto que consigue dejarnos en el paladar y sobre todo, al leve daño que provoca en nuestra cartera. Un establecimiento que juega con su personalidad propia, pero que raramente nos defraudará en el resto de aspectos.
Ninillas: Como decía la canción, corren “malos tiempos para la lírica…” Y yo añado, que no sólo para la lírica, sino para todo. Claro que, echando mano del refranero, uno siempre puede encontrar alivio y ponerle “al mal tiempo buena cara”. Y eso es lo que hemos hecho hoy, que no se puede gastar uno mucho… pues se gasta menos, pero salir se sale, ¡faltaría más!
La hora de comer nos pilló por el Barrio de Salamanca, y ni qué decir tiene que nuestros estómagos empezaron a hacerse notar. Buscábamos un menú del día, y en esa zona… la verdad, es que algunos se columpian bastante con los precios, de modo que al ver uno bastante completo en el Restaurante Micota a 9,80 €, pues fuimos “pa dentro” sin más. El menú consta de 9 entrantes y 11 segundos a elegir, todos de su carta a excepción de lo que ellos denominan plato del día, que obviamente cambian a diario. Como Rayo se decantó de entre los de la carta, yo me fui directa a los platos del día. Y empecé con una Crema de calabaza, que me sentó francamente bien, sobre todo porque ese día hacía un frío de no te menees y el cuerpo me pedía algo calentito. De segundo tenían unos Escalopines con champiñones que venían acompañados con pasta. Una ración generosa y rica para ser un simple menú. Para los postres yo me quedé con el Bizcocho de yogur casero que venía regado con una capa de chocolate. El bizcocho efectivamente era casero y desde aquí lo agradezco, harta como estoy de tanta bollería industrial.





Quedamos contentos con el menú, así que avisamos a FlashBack, quien a su vez hizo lo propio con Gonzalo, María y Míster Interesante -sólo come, nada de fotos- y esa noche fuimos a cenar al Restaurante Micota.
En su misma entrada uno puede leer el rótulo que dice: “Restaurante Micota, Cocina de mercado a la brasa“. Hombre… puede resultar algo pretencioso, pues hablar de cocina de mercado es un término demasiado extenso, pero lo que está claro es que de brasas va el asunto y de hecho, nada más pasar, lo primero que te encuentras tras este mostrador repleto de guindillas, chiles jalapeños y demás, es una parrilla con carbón de encino.
El recorrido por el Restaurante Micota es cuando menos original. Puedes ir hacia la derecha o hacia la izquierda, e incluso te puedes pasar la noche dando vueltas porque la cocina está en el centro y alrededor se van disponiendo las mesas. Pero antes de comenzar la ruta turística lo mejor es pillar taburete para hacer más llevadera la espera y pedir un cocktail, os puedo garantizar que se olvida una de los tardones porque los cocktails están que se salen.
Los precios no sobrepasan los 4,50 € y su elaboración es puramente mexicana, como el dueño del Micota. Empezando por FlashBack, tenemos el Long Island -sobre una base de granizado de lima se echa ron, ginebra, triple seco, vodka, tequila y una pizca de coca-cola para darle color-, Rayo sostiene un Torito -ron Santa Teresa reserva, cerveza y lima- y yo con un Margarita de Piña -zumo de piña madura exprimido en el momento, azúcar morena y tequila-. Los tres riquísimos, pero sin duda el que más me sorprendió fue el Torito, hay que darle dos sorbitos para cogerle el punto, ahora bien, cuando se lo coges… ¡la madre que lo parió que cornás te pega! ¡Está de muerte!
Pero vamos a empezar con el tour. Como ya os he comentado antes, la distribución es curiosa y todo se desarrolla alrededor de la cocina que ocupa la parte central del Restaurante Micota. Situándose en la entrada y siguiendo recto, uno llega a la barra que os he mostrado antes, en cambio, si decides girar a la derecha te encuentras con lo que nosotros hemos denominado “ala blanca”. La razón es simple, las paredes son blancas.
Y acompañando a las paredes, algunos espejos y taquillones lacados también en blanco, que junto con los farolillos -por cierto están puestos al revés- y los suelos de tarima, crean un ambiente muy acogedor. A mí personalmente, esta zona es la que más me gustó, a pesar de que es para fumadores.
Y caminando, caminando, uno llega al “ala chocolate”, ya imaginaréis por qué. La diferencia básicamente es el color de las paredes y el suelo, más rústico, por lo demás pocas diferencias, bueno sí, aquí se han aprovechado los laterales para poner bancos corridos, que por cierto, pueden llegar a dejarte el culo plano al final de la cena, pero vamos… nada que unas buenas posaderas no puedan aguantar.
Pero si hay algo por lo que yo destacaría al Restaurante Micota es precisamente que gracias a esa distribución, está muy indicado para cenas de grupo, reuniones de amigos, etc. Al tener 4 zonas bien diferenciadas -dos laterales y dos al fondo separadas por una verja- el Micota se presta para tener varios grupos sin que éstos se dispongan en el mismo espacio molestando unos a otros.
Respecto a las mesas, son modulares de dos y van a juego con los taburetes de madera. Se visten con unos caminos naranja, que no son de tela propiamente dicha, son de un tejido que sinceramente no sé como se llama, pero vaya… para el restaurante que nos ocupa más que suficiente. Las servilletas son de papel, pero no “cutrillas”, y los cubiertos responden a los contundentes del género mesón.
Y puestos en situación, sentaditos en el “ala chocolate” con medio cocktail ya en el cuerpo y con hambre, mucha hambre, porque anda que no pateé yo esa tarde… Nos trajeron la carta y empezamos a discurrir sobre lo que podíamos cenar. La cosa no fue fácil, 6 personas, cada uno de su padre y de su madre y con platos muy apropiados para compartir… Vamos, que se nos fue un rato.
Su propuesta gastronómica es bastante completa y podríamos decir que elaboran una cocina de fusión familiar, me explico, los dueños son un matrimonio, donde ella es gallega y él mexicano, de modo que podemos encontrar un poquito de ambos en sus platos. Su carta tiene distintos apartados como: Entradas y sopas, Roca-Tablas -de quesos, de cremas mediterráneas o de chicharrones-, Cazuelas -de queso y diversos ingredientes-, Ensaladas, Picotas -que son bocadillos y algo más-, Carnes a la brasa, Brochetas, Pescados, Fondues y sus Colgados -sin duda su plato más representativo-. Por supuesto, también disponen de varios menús de grupo con su Plan “a toda leña” por 23 €/persona, su Plan “a la brasa” por 26 €/persona, su Plan “para ponerse morao” por 28 €/persona o su Plan “como el kiko” por 30 €/persona, aunque tampoco hay que dejarse llevar mucho por los precios porque según me comentaron hacen el menú que el cliente necesite y por el precio que se ajuste a sus necesidades, tanto por arriba como por debajo de los menús que ellos ofertan.
Vamos a ir “al tajo” porque hay tarea y no es cuestión de dilatar más. Comenzamos con una Picota de langostinos y vegetales. Y ¿qué es una picota? Pues un bocadillo a base de pan chapata pasado por la brasa que va relleno de de diversas salsas e ingredientes varios. En nuestro caso fue de langostinos y vegetales, y se acompañaba con unas patatas fritas rebozadas en pan rallado, ensalada y pico de gallo -una salsa a base de cilantro y chiles jalapeños- que le daba ese puntito picante. La verdad es que la Picota estaba bien buena, es un bocadillo sí, pero con el pan calentito y súper jugoso. Sin duda, una buena elección.
Continuamos con una Ensalada Tijuana César con pollo a la brasa -mostrada por mis compañeros- a la que no acabé de verle el aquel, era una ración muy generosa, pero se me quedaba un poco insulsa. Lo que yo os muestro a continuación es una Roca-Tabla de Chicharrones. Venían acompañadas por 4 salsas: guacamole, crema agria, pico de gallo y barbacoa, además de las típicas tortillas mexicanas para formar un taco. Los chicharrones… pues qué queréis que os diga: ¡Qué viva el colesterol! A mí me gustaron mucho.
Y lo que María os enseña, muy alegre por cierto, como es ella, es una Cazuela de queso y pimientos de Padrón. Ya os dije que aquí cada miembro de la pareja propietaria del Micota ha puesto su toque patrio, y esta ración es un claro ejemplo, pimientos gallegos y tortillas y pico de gallo mexicanos. El plato no es que tuviera mucha complicación, sencillamente el queso fundido con los pimientitos, y para dentro de la tortilla para hacer un taco, pero vaya… estaba bueno, sencillo, pero bueno.
Como ya he dicho antes, si hay algo representativo del Restaurante Micota son sus Colgados a la brasa de carbón de encino. ¡Nada más y nada menos que 60 centímetros de carne o pescado con verduras! Nosotros pedimos un Colgado Mixto: ternera, pato, pollo, bacon y vegetales y un Colgado de Pescado: salmón, atún, bonito y rape. Se acompañaban con patata, ensalada y pan con tomate.
Sin duda, el que más me gustó fue el de carne, el colgado de pescado me resultó muy seco, pero claro… es que el pescado a la brasa es lo que tiene, y más cuando hablamos de salmón, bonito… que a nada que se le vaya el punto pasa lo que pasa.
Continuamos con una Fondue de Ternera para dos personas, en concreto era solomillo de ternera, buena carne acompañada de patatas fritas, cebolletas y pepinillos en vinagre, patatas asadas y varias salsas: de pico de gallo, de tomatillo verde, de queso feta, de chimichurri y de queso azul. Lo bueno de la Fondue es que a todos nos gusta meter el pincho en ella, no sé… es algo extraño, pero ves la llama, la fondue encima y a todos nos gusta hacer el tonto dándole la vuelta a la carne, sacarla y meterla del aceite para ver nuestro punto… Es una de esas diversiones inexplicables, pero diversiones al fin y al cabo.
Llegados a los postres, no hubo problema, todos coincidimos en pedir una Fondue de Toblerone. La pedimos para 4 porque la verdad es que los estómagos no estaban para más, pero desde luego lo que teníamos claro es que queríamos probarla. Para “mojar” traía pudin, bizcocho, naranja, plátano, piña, melón y manzana. Nos estuvo buena a todos, un pleno al 6 vaya.
Regamos la cena con ARS NOVA 2004 D.O. Navarra -14 €-, que bueno… ni bien ni mal, a mí se me hizo un poco peleón, pero tampoco se le puede pedir mucho.
En fin, tras la fondue de chocolate por supuesto vinieron los cafés, aunque alguno lo cambió por infusión y otros que no pudieron ya ni con el café.
Ahora es cuando vienen mis conclusiones, y en esta ocasión la verdad es que son muy positivas. El Restaurante Micota es un local muy adecuado para reuniones de grupos de amigos, familias con niños y en general para todo aquel al que le guste comer platos sencillos, pero con un toque muy Micota. El servicio es atento y en general, salvo algún plato que puede parecerme demasiado discreto, cumple con las expectativas respondiendo a la máxima de lugar agradable con precios razonables. Vamos… que se puede ir a cenar tranquilamente sin pensar en atracos y por supuesto sin pasar hambre. En definitiva, un restaurante muy recomendable por el Barrio de Salamanca que nos ayudará a pasar esta crisis que tenemos encima. ¡Ah! Se me olvidaba, de Lunes a Jueves y siempre que no sea Diciembre, si juegas en su ruleta te llevas platos gratis imprimiendo el vale (*). La pena es que nos enteramos tarde.
Cucharete: Últimamente mi equipo descubre con un simple menú del día lugares realmente dignos de ser visitados por la noche. En esta ocasión, despiertan nuestra atención las enormes brochetas de carne que se pueden degustar en el Restaurante Micota: ¡Los “colgados”! ¡Hechos a la brasa! Sin olvidar las siempre atractivas fondues de ternera o de queso, así como la de chocolate para cerrar la cena. Un restaurante pensado para ser disfrutado en grupo, celebrando todo lo celebrable, y además… ¡A muy buen precio! No os olvidéis de echar una partida en la Micoruleta de su web, pues os llevaréis… ¡Un plato gratis! (*). Mi equipo cenó por 24 €/persona, seis personas con 5 entrantes, 4 platos principales, 4 postres, 2 aguas, 3 cafés y una infusión. A lo que hay que añadir una botella de vino de 14 €, sin olvidar que los segundos son platos contundentes para compartir, por lo que se puede disfrutar del restaurante por un importe por persona mucho más reducido. Los 3 cócteles fueron 12,90 €.
(*) El plato gratis de la Micoruleta de su web no es acumulable a otras promociones ni entre ellos, y es válido de Domingo a Jueves (excepto Diciembre) únicamente durante las cenas, y sólo podrá utilizarse uno por consumición en la mesa o grupo de personas.
Su situación y su distribución, con multitud de espacios. La reciente reforma después de los 22 años que lleva funcionando, manteniendo su esencia. El amable trato del servicio. Sus cócteles -incluido su precio-. Sus vistosos “colgados” -brochetas verticales de 60 cm. de largo-. Sus fondues. Aceptan cheques de comida. ¡Poder jugar a la Micoruleta en su web y ganar siempre un plato completamente gratis! (*)
Los taburetes y bancos corridos -muy vistosos pero no excesivamente cómodos-. Los baños necesitan una reforma.




3,5
63 comentarios a “Micota”
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Buah q pedazo d sitio….. Iremos iremos….
Ya lo conocia, pues es un sitio caracteristico en el barrio de salamanca, hace muchos años que somos clientes y nos gusta tanto la comida como el trato y el servicio.
Recomiendo a todos los cucharetes que proveis la Fondue de Chocolate, ( que preparan con Toblerone), esta riquisima ademas los acompañamientos son frutas naturales y bizcochos caseros…
en fin para chuparse los dedos.
Hola…,como fans numero 1 del cucharete , fui a conocer micota con mi pareja ayer por la noche y la verdad me gusto muchisimo….su carta es muy original, en ella encuentras nombres para menus de grupo como : PLAN ” PARA PONERSE MORAO ” ; jaja fue muy divertido y real porque la comida ademas de ser buena era abundante..lo recomiendo, gracias amigos cucharetes hasta una proxima……
Gracias a Cucharete fuí a cenar a MICOTA con mis amigas, hemos cenado genial el colgado compartido para dos pues para nosotras son muy abundantes, ya que lo vimos en las fotos, las ensaladas buenísimas hemos tomado que me acuerde una colonial y lo demás os recomiendo que vayais para ver la carta, y bueno, en general todo buenisimo y un trato excelente, son muy atentos. Os recomiendo que vayais calidad-precio es buenísimo.
Hola
Yo estuve hace dos años en el Micota con mis compañeros de trabajo y la verdad que nuestra experiencia fue más que mala, horrorosa; no sólo por el sitio, que la verdad, cuando nosotros fuimos dejaba bastante que desear en cuanto a decoración, mantenimiento y limpieza, ni por la atención de los camareros que fue bastante desatendida y maleducada sino por esto y por un cúmulo de más cosas entre las que destacaría la baja calidad y el precio elevado (teniendo en cuenta la calidad, por supuesto).
En cuanto a la comida y bebida nuestra valoración fue que el género era de malísima calidad y la forma de cocinarlo lo mismo. El pescado sabe a carne y la, mejor no dejar ningún comentario, la mayor parte era pura grasa.
Por ese precio creo que hay sitios mucho mejores.
Desde luego Micota no lo recomiento para nada y estoy segura de que yo como el resto de los que aquella noche cenaron conmigo no volveremos nunca.
Hola a todos,
Ayer organicé una cena de grupo (para 18 personas) en Micota. La comida estuvo muy bien y, sobre todo, el servicio rápido, atento y agradable. Una mención especial para la encargada, encantadora y muy profesional.
Sitio muy recomendable.
He ido a comer ahi en repetidas ocaciones y de verdad que siempre he salido muy satisfecho con la comida y con el precio. Ademas ni que decir de el trato tan agradable de todo el staff. El lugar recien redecorado da un ambiente acojedor y alegre. En resumen esta excellente!!!!! Lo recomiendo muy ampliamente!!!! yo le daria 5 cucharetes. Atte. Teziuyorker.
¿Qué tal cucharetes?
Gracias por recomendarme este sitio, ya que lleve a mis amigos a comer y todos salieron encantados, cominos el menú del mediodía, tuvieron rapidez a la hora de servirnos la comida, aunque ya sabiamos que lo hacían todo al momento y a la brasa.
También recordar el trato de las personas que trabajan allí nos atendieron como “reyes” no nos podemos quejar.
Otro comentario que he visto y que yo discrepo es que la carne que yo me he tomado estaba genial, al punto, blanda y muy buena de sabor ademá de ser un filetón de 290 gramos, y eso que era del menú, por el cual pagué 12.50 € (un primero, un segundo y un postre), estaba realmente bueno.
Bueno os animo sin duda a que lo probeis y ya me contareis, seguro que acierto recomendándolo.
Preguntar por la encargada, os atenderá genial.
Alex.
Un sitio agradable tanto en la decoración como en el trato.
Fabuloso menú más que asequible, entre 9 y 12 Euros. Cocina de mercado con carnes, verduras y pescados de primera calidad.
En una zona bastante tranquila del Barrio de Salamanca. De regreso obligado.
Si quieres comer estupendamente, por una cantidad de dinero razonable, no te lo pienses dos veces. En Micota sales más que satisfecho, tienes una amplia carta para elegir de todo.
La atención es buenísima, son rápidos, los platos están hechos al momento. Además han hecho una reciente reforma y el aspecto del local es muy agradable.
fui a conocerlo y nos encanto tanto a mi como a mi novia.
La comida que tomamos realmente estupenda, el trato que nos ofrecieron todos los camareros muy agradable y profesional.
la decoracion y el sitio nos gusto mucho, es acojedor.
volveremos y lo remomendamos a todos los que deseen comer o cenar en un restaurante agradable a buen precio.
fenomenal este sitio, constato la calidad y solvencia de cucharete, al haber recomendado micota, puesto que me parece un restaurante con una relacion calidad precio exelente. lo mas destacado el trato del personal en general atento y preocupado por el cliente. lo recomiendosin lugar a dudas.
realmente estupendo, acojedor, la comida riquisima y el servicio muy cordial.
volveremos gracias a cucharete, ahora tenemo un nuevo lugar en nuestra agenda para comer bien en un lugar muy agradable.
buenisimo y baratisimo, repetiremos seguro. Tanto la comida como el servicio son exelentes, y el sitio muy acojedor. En pleno barrio de salamanca da gusto encontar un lugar como micota, ya que ademas de ser un sitio muy agradable, la relacion calidad precio lo hace muy interesante para personas que como nosotros deseamos llegar a fin de mes… sin dejar de salir a cenar de vez en cuando.
RECOMENDABLE.
un sitio con caracter propio, la comida abundante y bien conseguida, el servicio informal ( joven y educado), no profesional, pero agradables. La verdad por el precio que pagas no se le puede pedir mas…
desventajas el mobiliario, no tienen sillas si no taburetes, pero en fin si vais a comer o a cenar lo juzgareis por vosotros mismos, a mi me ha convencido, repetite.
Lo conociamos de hace ya mucho tiempo, los 80 y la verdad lo teniamos olvidado, ya que nos trasladamos fuera del barrio , nos casamos, hijos, etc. Era para nuestro grupo un restaurante de aquella epoca (Cuando estudiabamos en la universidad), gracias al cucharete nos interesamos por ir ver que habia ocurrido y la verdad nos encanto recordar viejos tiempos y comprobar que sigue siendo un restaurante con encanto, donde se come bien.
Volveremos sin dejar pasar demasiado tiempo.
Un sitio con un toque diferente, una curiosa mezcla gastrónomica por un precio bastante contenido. Nosotros eramos cinco, salimos a 29 euros por cabeza, tomando dos botellas de vino, cuatro entrantes, una fondue de ternera para dos, un colgado y una fondue de chocolate para cuatro. Lo mejor para mi es la calidad de la carne, su toque a la brasa y por supuesto la fondue de chocolate que es escandalosa. Las racciones son generosas y no sales con hambre en absoluto. Quizá se antojan un poco lentos en el servicio, por todo lo demás es muy recomendable. Además el ambiente es muy acogedor, especialmente en invierno.
Teniendo en cuenta la zona donde se encuentra, la verdad es que sorprende porque cumple con lo que promete, lo cual no es poco. Seguro que repetimos algún día.
Hasta ahora he ido a varios sitios recomendados por vosotros y bastante bién, pero anoche estuve cenando con mi mujer a las 22.00 h. en este restaurante y salímos muy decepcionados. Para empezar pedimos una brocheta de verduras y no tenia nada que ver con la de la foto del reportaje, eran 4 trozos de calabazín, un trozo de queso y poco más, acompañado por unos trozos de lechuga y unos cuantos nachos, sin salsa ni nada, después pedimos el churrasco de cerdo y resulta que no les quedaba y eso que eran las 22.00h. tuvimos que pasarnos a la brocheta de ternera, de esto mejor ni hablar, pues eran unos trozos de carne dura inmasticables y para terminar mi mujer pide de postre un yogur con miel como viene reflejado en la carta, con la sorpresa qe la camarera nos dice que eso no lo han tenido nunca, que lo que tienen es panacota pero que tampoco les quedaba, con todo esto no esperamos ni a tomar el café. Ah y para rematar tuvimos que hacer cola en la barra para pagar, pués no te llevan la cuenta a la mesa.
Un saludo
Nosotros estubimos ayer cenando , y nos ha encantdo el sitio.
La comida muy bien conseguida, sabrosas y abundantes raciones, ademas de originales convinaciones,; carnes a la brasa, nosotros tomamos en entrecott; que estaba francamente exquisito. Y una brocheta gigante a la que llaan colgados, que ademas de sorprendnt estaba igualmente muy sabrosa.
Para concluir nos deleitamos con una fondue de chocolate toblerone, la cual os parecio buenisima.
El servicio muy cordial a pesar de que el local estaba a reventar.
Lo recomiendo como un lugar donde comer magni¡ficamente.
Siguiendo las indicaciones de los amigos cucharetes, como siempre, nos decidimos por micota, del cual ya habiamos escuchado hablar, y nuestra experiencia fue un exito. Lo explicare brevemente:
La atencion nada mas llegar fue exquisita, por parte de los camareros, los cuales se desvive en atenderte maravillosamente bien.
Eramos un grupo grande y nos decidimos por los llamados Planes para grupos ( menus), tomamos el que denominan para ponerse morao; todo un acierto, puesto que efectivamente nos pusimos morados, a base de buena comida; Los colgados ( unas superbrochetas, estaban de muerte, y de postre una chocolatada impresionante a base de fondue detoblerono co frutas y repostreria casera, especialmente me gusto un bizcocho que llaman bincha o algo asi..
rematamos con margaritas y toritos ( cerveza con ron y limon), muy buenos.
En fin una vez mas una experiencia positiva.
Valoracion de este restaurante:
Servicio exelente, comida muy buena y abundante
relacion calidad precio muy buena.
La unica pega es que el mobiliario es algo antiguo.
Volveremos, sin lugar a dudas
Buenas noches! La semana pasada me pasé por la Micota! y la verdad es que me gustó bastante. FU difícil elegir que comer pero me decanté por una fondue y una brocheta vertical, impresionante! Solo puedo decir que creo que es un restaurante para recomendar! Y en total tampoco me pareción muy caro unos 25€ por persona.
Seguro que volveré pronto
Hemos estado este fin de semana y nos a encantado.
Provamos las brochetas gigantes y nos parecieron esquisitas, ademas de abundantes y sorprendentes.
Ademas nos tomamos una fondue de quesos, que igualmente estaba muy buena.
No pudimos con los postres, no habia hueco en nuestras barriguitas, pero volveremos a por la fondue de chocolate que tiene una pinta impresionante ( la vimos en la mesa de alado).
Nuestro grupo califica a micota con 4 cuchatretes y 1/2. un punto mas que el equipo oficial cucharete, aunque reconocemos que a nosotros nos a encantado.
Hola cucharetes, recibir mis comentarios sobre este lugar mas bien braseria taberna, que restaurante propiamente dicho:
Nos pedimos una ensalada cesar y otra colonial, ambas francamente sabrosas y bien convinadas; Posteriomante ordenamos dos colgados impresionantes ( con fotos incluidas, claro esta! ), estaban muy buenos y el unico defecto es que si te entretienes mas de la cuent charlando, corres el peligro de que se enfrie la carne,( a nosotros nos ocurrio), pero solicitamos calenton y solucionado…
Por ultimo optams por varias margaritas de piña y la verdad que bien nos sentaron; En fin que saliendo nada mas pagar reservamos mesa para este proximo jueves. Vale la pena intentar conseguir aparcamiento en castelló 18…
Hola a todos los cucharetes de la villa! y tambien a los forasteros que la visitan.
Descubri este peculiar restaurante a travez de vuestro blogg, y la verdad es que me gusta, se come muy bien y te atienden como a mi me gusta ( al menos a mi me gusta, como me atendieron en las dos ocasiones en que he ido).
Yo lo seguire visitando, y degustando la fondue de chocolate toblerone, que esta riquisima, ademas de las picotas( unos bocatas calientes ) que estan de vicio.
Nuestra opinion es muy buena, comemos ahi desde que lo descubrimos recientemente casi a diario ( en ocasiones el menu del dia y otras a la carta) Nos gustan casi todos los platos aunque nuestros preferidos son el churrasco de cerdo a la brasa y las llamadas picotas ( bocatas a la brasa), realmente estupendos.
Los camareros son amables y el precio mas que razonable, seguiremos llendo a micota y lo recomendamos.
Hemos estado en micota, y es una verdadera pasada, entre los colgados que nos zampamos y las fondues de queso y chocolate que estan de verdadero vicio, quedamos a tope; Lo recomendamos a todos aquellos que gusten de sitios caracteristicos poco convencionales. No es el tipico restaurante tematico, ya que tiene caracter propio.
Aprovecho para desearos felices fiestas a todos!!
Fuimos y no nos gusto, no obstante nos atendieron bien y habia buen ambiente, la comida estaba buena, pero no es nuestro estilo de restauraurante, preferimos lugares y ambientes mas sofisticados.
Que viva la carnaza y el buen comer, asi es!! En micota sabes que no pasaras hambre, nada mas servirte los platos en tu mesa, o ver a los de las mesas vecinas.. En este restaurante no pasaras hambre, las viandas son muy abundantes y la calidad es buena.
El personal te trata bien y el lugar es agradable. Mi calificacion personal son 5 cucharetes.
Volvere, eso si cuando me encuentre apetente, es un lugar para esos dias en que deseas comer abundantemente.
Calidad y buen servicio si señores!! Un pedazo de sitio volveremos a comer bien, y ademas lo recomiendo, lleve a mis suegros y quede como lo que soy ¨todo un Señor¨, hasta me compraron un regalo despues de haberlos invitado a comer..
Probad los colgados ( pedazo de brochetas impresionantes, con carne, verduras, maiz a la parrilla) hasta me enseranon la cocina que por cierto esta a la vista, lo cual garantiza de alguna manera como trabajan, en fin… Nos encanto !!
Estubimos cenando un grupo de amigos recordando viejos tiempos y nos la pasamos genia. El lugar es calido, el ambiente agradable y nos han tratado mas que bien, muy cordialmente.
Comimos un menu concertado que se llama ¨Para ponerse Morado¨Y efectivamente nos hemos quedado estupendamente.
Ya reservamos una mesa, para celebrar Reyes, ya que nos gusto mucho micota.
Pues como decirlo, conocimos el restaurante mediante esta página y es la primera vez (hoy) que hemos ido.
Hemos salido muy contentos debido a la calidad de la comida y al buen ambiente.
Un punto muy importante ha sido el trato con los empleados, los cuales han estado muy atentos en todo.
En resumen, es un sitio muy agradable donde por lo menos nosotros, volveremos.
Aconsejable sin duda alguna.
Una vez más hemos podido acompañar a los Cucharetes en su andanza gastronómica!!!
Pero en esta ocasión el lugar era diferente al de otras veces: se trataba del Micota, con su estilo tradicional, ambiente sencillo, comida abundante y fresca - de mercado (aún cuando pienso en el colgado de la foto se me hace la boca agua), trato agradable, y precio más que asequible… El resultado: una relación calidad / precio ¡¡excelente!!
Jajaja…nos costó acabarnos toda la comida pero, como siempre, lo conseguimos.
Un saludo a todos!!
Hemos estado cenando ayer, y nada mas levantarme siento ganas de volver al micota, comimos de vicio, riquisimo todo, ( especial mencion a los colgados ¨pedazo de brochetas¨, y los toritos( unos cocteles gigantes exquisitos). Volveremos ademas es baratito.
Buenisimo, nos encanto este lugar, tomamos fondues de queso y ensaladas con unas cazuelitas de queso, estaban exquisitas.
Ademas probamos los cocteles, que estan estupendos. Yo particularmente me quedo con las margaritas de piña, son realmente destacables.
Le damos 5 cucharetes y felicitamos a los descubridores de este magnifico lugar por haberlo recomendado.
Hoy iremos a comer ya os contare que tal, la pinta es etupenda y no pienso dejar de provar los famosos colgados, ya os ilustrare.
Hola!!!Este fin de semana unos amigos y yo queremos ir pero no sabemos si debemos reservar, seremos entre 10-15 personas. Los que habeis ido en grupo habeis reservado?
Gracias!!!!
Francamente bien!! Estubimos este viernes y comimos el colgado de ternera, ue estaba riquisimo, ademas tomamos una ensalada picos y una fondue de quesos, todo exquisito. Volveremos pronto. Uno de esos lugares para tener en cuenta a la hora de comer, no cobran mucho!!
JDM, si no reserváis va a ser difícil que tengais sitio para tantos, porque nosotros cuando fuimos nos quedamso fuera, estaba a tope, volveremos con reserva previa……… porque le tenemos ganas a este sitio, nos mola el reportaje….
Buenisimo, hemos estado comiendo ayer y nos ha encantado.
Yo me tome un pedazo de entrecot a la brasa que estaba muy sabroso y mis amigos provaron los colgados, que tambien tenian buena pinta y m dicen estaban buenisimos.
Empezamos con una entradas de chicharrones y cazuelitas de quesos, y temminamos con la fondue de toblerone que es super golosa.
A nosotros no encanto, este restaurante, seguro que lo recomendamos. ( hicimos reservacion previa).
Hemos estado comiendo en este sitio, y nos ha parecido un buen lugar, no cabe duda de que en este restaurante se come la mar de bien. A mis padres tambien les gusto, y eso que son bastante exijentes, comimos carnes a la brasa y una estupenda fondue de queso, y tambien probamos los cocteles el Torito y las Margaritas francamente buenas.
Lo recomiendo sin temor a equivocarme.
Lo conociamos desde hacia mucho tiempo, pero lo teniamos semiolvidado, ayer estubimos cenando, dado a que lo vimos en este portal, y nos encanto: comimos muy bien y estubimos atendidos con mucho cariño por parte del personal.
Nos encanto la fondue de carne y la ensalada picos. El vino de la casa es agradable. En fin que no de jaremos pasar mucho tiempo para volver.
Buena recomendacion! Reservar en este restaurante fue un verdadero acierto, hemos disfrutado muchisimo, toda la familia en pleno, hasta la abuela ( y eso que ella es muy exigente), nos decidimos por un menu concertado que se llama ¨para ponerse morados¨y valla si nos pusimos morados, hemos comido muy bien. nos han atendido con mucho esmero y ademas nos han dado la posibilidad de jugar a una ruleta en la que hemos ganado premios, para volver a disfrutarlos. Lo recomiendo aunque debereis reservar para aseguraros sitio.
Felices fiestas a todos!!
Estubimos comiendo el menu del mediodia, y nos gusto, volveremos.
Un sitio para comer bien y pagar lo justo.
Hola a todos, los que seguimos habitualmente las recomendaciones de los cucharetes; Me quiero centrar en dos aspectos con respecto a mi experiencia en este sitio:
1) La comida me parecio muy buena, y sabrosa( Basada en productos frescos y el toque que deja cocinar a la brasa)
2) El trato es jovial y fresco, educado. En definitiva me agrado.
La unica pega es que es imposible aparcar. Recomiendo transporte alternativo al coche. ( Hay varias paradas de bus y metro justo al lado).
Estuvimos cenando ayer, sin haber reservado y mejor reservar, estaba a tope y la mesa que nos pudieron ofrecer no era donde queriamos cenar. ( pero a pesar de lo ocurrido la comida nos encanto y el trato del camarero que nos atendio fue muy bueno)
tomamos una fondue de queso que staba estupenda y dos colgados de ternera, que nos dejaron ko, ( rematamos con dos margaritas y dos toritos) y a bailar, para bajar la cena.
Me gusto , lo recomiendo. Pero reservar!! No os olvideis.
Buenas tardes Señore , reciba un cordial saludo desde el otro lado del Atlantico , desde Peru , mi nombre es Luis Espinoza, el motivo de escribirles es que conosemos de sus actividades gastronomicas , aqui en Peru manejo un negocio de exportacion de insumos de primera necesidad para restaurantes en España, asi como el maiz morado y maiz jora que son idelaes para refrescos exoticos y la maracuya, fruta citrica preferiada por los grandes gurmet en España, quisiera contactar con ustedes pues espero que talves esten interesados en adquirir alguno de estos insumos desde PERU asi como otros productos para uso de restaurantes espero estar en contacto mi correo es , cadillo_edgar@hotmail.com
ATTE. LUIS ESPINOZA
Gracias por habernos recomendado este restaurante, desde ahora seremos asiduos tanto de cucharete como de este sitio, ya que ambos nos han convencido, unos por recomendarnoslo y otros por habernos servido una deliciosa y divertida cena. Tomamos una fondue de quesos y una ensalada cesar con langostinos, ambas estupendas, y despues un entrecot de 1/2 Kgr, que nos dejo muy bien, la carne estaba en su punto, jugosa y sabrosisima. Todo lo cocinan sobre brasas, nos enseñaron el horno que es de carbon, una pasada!! Por ultimo nos jambamos unos sorbetes de piña con tequila, estupendos y a dormir la siestecita, clarp esta…
Despues d la visita al micota… el trato mui agradable i tal…. pero en lo q a comida se refiere… es mui mediocre… tb tenemos q tener en cuenta el precio de los platos i tal… pero no se… m esperaba mas despues de leer la critica de cucharete…
Un saludo!
Cenamos este fin de semana en micota, y nos parecio un lugar muy bueno, estaba lleno, a pesar del footbol, ( Rmadrid vs barcelona)
Lo cual me hace pensar que es un sitio muy concurrido.
A pesar de no haber reservado mesa, dijimos que ivamos por cucharete, y se desvivieron por atendernos y finalmente nos dieronde cenar. Tomamos una ensalada cesar conlangostinos, muy buena, una cazuelita de queso con flor de calabaza y un par de entrects, jgosos y tiernos. para finlizar sorbetes muy ricos por cierto, slimos a 22 € por cabeza, que mas se puede pedir…, la verdad muy baratito, para la calidad y trato que nos ofrecieron.
aunque para gustos hay colores.
Muy bueno todo, la comida, el trato del personal y el ambiente.
Si a esto le añadimos, que por tan solo 20 ó 25 eurillos te pones las botas, el resultado es que pienso volver muchas veces, ademas me pilla cerca de casa, en fin que lo recomiendo, y no dejeis de provar la fondue de chocolate, buenisima.
Hola a quien se pare a leer mi opinion. Les narrare mi experiencia en este lugar:
Hemos estado cenando en micota, el lunes y nos ha parecido un lugar a tener en cuenta, ya que ademas de haber comido platos bien servidos, sabrosos y originalmente presentados, el servicio que nos dieron fue mas que correcto. Los camareros son atentos y a pesar de que uno de ellos nos mancho un abrigo, por accidente, dejamos una buena propina, ya que el hombre se desvivio en disculparse y atendernos como reyes.
Recomiendo pedir carnes , ya que estan buenisimas, particularmente el asado de tira y el churrasco de cerdo, ( asados sobre brasas), me gusto mucho una ensalada que lleva tricitos de quesos y york, con salsa rosa cree que le llaman Picos, y nos dieron unos cocteles buenisimos de frutas naturales llamados toritos, en fin toda una experiencia…, no hos lo perdais!!
Muy buen restauante, calidad, abundancia, sencillez y ademas te atienden muy bien. Lo recomiendo y un consejo; Reservar…, suele estar a tope sobre todo los fines de semana.
Fenomenal el micota, comimos estupendamente, nos sorprende la magnifica calidad y gran abundancia, en contraste con los precios tan ajustados, fijaros que comimos un primero, un segundo postre, cafes, postres ( uno por persona) bebimos vino de la casa ( de Madrid con D.O. Muy bueno de unas bodegas de Valdelaguna), y no llegamos a 25 € por persona. En fin amigos amantes de la buena mesa, recomiendo este lugar donde comer bien no es sinonimo de pagar un lujo.
Recomiendo micota a todas las personas. Hemos estado recientemente celebrando una cena con un grupo de amigos ( algunos ya le conocian), y nos trataron muy amablemente y con mucho mimo, ( hoy en dia inusual ), la comida nos parecio buena
y particularmente los colgados ( brochetas gigantes, ¨colgadas¨de un gancho, francamente muy buenas.).
Prometi a la directora del restaurante escribir mi opinion en cucharete, y lo prometido es deuda, por ello les felicito desde esta tribuna a todo el personal que integra micota.
Feliz Navidad, a todos . Por aqui ando disfrutando de la navidad, y al ver la oportunidad de contaros mi experiencia en micota, les dire que muy buena, estubimos cenando hace unos dias, con la gente de mi empresa, ( Yo no lo conocia), y nos ha encantado, de hecho algunos ya organizamos la cena de reyes ahi; Nos encanto el restauraurante, la comida ( Los colgados y las ensaladas), ademas nos han tratado superbien; El personal muy agradable y atento. Lo digo muy convencida, un lugar para tener en cuenta, si os animais ya lo comprobareis se come muy bien y el ambiente es agradable, muy calido y te sientes como si lo conocieses de toda la vida.
Nos ha parecido un restaurante MUY Caracteristico y Con una Magnifica una relacion Precio Calidad. Volveremos…, Se como muy bien y te atienden magnificamente.
Micota es un restaurante muy original y divertido. Ofrecen menus especiales para fiestas con comida muy creativa, como dedos de zombis en la noche de Halloween. Las bebidas son muy ricas y grandes, y el personal es muy simpatico. Tiene un buen ambiente. Regresaria sun lugar a dudas.
Muy bueno , estubimos ya en dos ocasiones; La primera cenando con un grupo de compañeros, y la segunda comiendo un sabado con la familia. En ambas ocasiones nos atendieron muy bien y la comida muy buena. Seguramente nos hemos convertido en asiduos de este restaurante. Lo recomiendo a quienes deseen comer en un buen lugar.
soy de viena. pero me encanta madrid. y cada vez que estoy en esta ciudad maravillosa es inevitable para mi pasar por micota. es el restaurant que me gusta mas. todo muy sencillo muy original en un ambiente muy muy personal. cocina muy buena y muy creativa. vinos execelentes de una relación precio calidad fenomenal. no se encuentra un restaurant similar en esta ciudad. y ahora con su nuevo aspecto me gusta todavía mas.
les mando un saludo muy cordial desde viena.
Un restaurante, para tenerse en cuenta; a comida buena y el trato de quienes trabajn ahi fenomenal. No dejeis de probar Los Colgados y las Fondues. ( Mi preferida la de Carne, es muy buena, y la mas codiciad al parecer la de chocolate toblerone, al menos eso dicen mis amigos. En fin un buen restaurante.
Estubimos hoy comiendo con la familia, y nos encanto este restaurante, la comida fenomenal y el trato recibido fue muy bueno, nos encanto la fondue de carne y la ensalada cesar con pollo, tambien tomamos unas bochetas que estaban esquisitas. De postre os recomiendo que pidais la fondue de chocolate toblerone esta deliciosa, en fin que repetiremos en breve, y os sugerimos que vallais no defraudara este simpatico y acojedor lugar.
How can you find these place? Llegados a los postres, no hubo problema, todos coincidimos en pedir una Fondue de Toblerone. The supernatural tool.