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Víctor A. Belaúnde, 8
Madrid (Chamartín)
Colombia (Líneas 8 y 9)
91 457 71 61
45 - 65
Uno de los mejores restaurantes de Madrid, ideal para aquellos amantes de la carne de calidad con denominación de origen: Buey de Kobe (Wagyu), Ternera Gallega, AnGus Argentina, Valles del Esla, Retinta, Asturiana, Morucha, Cerdo Ibérico. Dispone de un menú de degustación a 50 €. Se divide en dos ambientes: la barra, con un comedor más informal con capacidad para 40 comensales (donde la horquilla de precios mostrada disminuye ligeramente), y sus comedores interiores, con espacio para 85 personas y debidamente aisladas las zonas de fumadores y no fumadores. No disponen de menú del día y no cierran ningún día de la semana, siendo su horario de apertura de 13:00 a 16:00 h. y de 20:00 a 24:00 h.




5,0
Rayo: ¡Muuuuuuuuuuuuuuu! ¡De nuevo el disfrute! ¡De nuevo el regocijo! ¡De nuevo el gozo! ¡De nuevo el deleite! De nuevo… ¡un 5 cucharetes! ¡Menuda cena, queridos lectores cuchareteros! Todavía la recuerdo con gran simpatía. Llevamos mucho tiempo recorriendo los mejores restaurantes de Madrid para recomendároslos uno a uno, locales de moda, lugares con solera, establecimientos jóvenes… ¡de todo tipo! y es francamente satisfactorio descubrir una casa que ofrezca al comensal una calidad sublime tanto en sus platos como en su servicio, sin olvidar ningún tipo de detalle.
Eso representa el Restaurante Muuu para mí, y creo que también para el resto del equipo cucharetil -no hay más que verlo leyendo sus análisis- Hay que ver lo sencillo que resulta escribir una crítica cuando recuerdas con pasión el placer de una velada como la del Muuu.
Hablamos de un merecidísimo 5 cucharetes, de uno de los grandes, de aquel que no defrauda, de ese de visita obligada, en definitiva: ¡de un templo de la carne!
La materia prima es, sin lugar a dudas, el eje central del local. Los degustadores exquisitos de carne tendrán en el Muuu su santuario particular donde sus exigentes paladares podrán ejercer sin límite el capricho de visitarlo cuando la ocasión lo requiera.
¡No es un local barato! Pero… estimados lectores… ¿Qué precio tiene una calidad soberana de servicio? ¿Qué coste asignaríais a la exquisitez hecha carne? ¿Cúal es el importe de la exclusividad de un producto con denominación de origen? Hablar del Muuu es es hablar de carnes de lujo, ¡de las mejores del mundo! Ofrecer esta amplia variedad de carnes implica una importante y responsable labor logística, donde la trazabilidad de las piezas debe ser seguida con mimo y muy de cerca. Encontraréis razas bovinas tanto de origen español como de otras partes del mundo, como la AnGus Argentina Certificada, Valles del Esla, Gallega, Asturiana, Retinta, Morucha o el famoso Buey de Kobe (Wagyu), considerada por los expertos la mejor carne del mundo.
En esta ocasión, Ninillas, FlashBack y yo decidimos darnos un homenaje personal ante uno de nuestros géneros preferidos: ¡la carne! Intentando localizar un local joven (Muuu existe desde Mayo de 2006) que consiguiese deleitarnos con su cocina y arraigarnos como clientes. ¡Y vaya si lo ha conseguido!
Como podéis observar en la fotografía, a la entrada luce coqueta su barra: diseño, luz y color. Todo perfectamente equilibrado hasta conseguir el asentamiento perfecto. Una presentación muy cuidada en todo momento que consigue transmitir en la misma medida lujo y sencillez, un local campechano y pomposo a la vez, una mezcla que contribuye a una imagen personal muy seductora.
En la barra (donde florece un comedor sencillo para unas 40 personas en un ambiente más informal) podemos degustar platos a un precio inferior que en sus espacios interiores, además de disponer de diferentes opciones más rápidas como pueden ser los “bocatas”: Molletes de solomillo de Retinta con jugo de mostaza, Pita de picanha brasileña, Hamburguesa 80% de buey y 20% de cerdo ibérico puro con queso de gorgonzola y salsa de yogurt a la mostaza. Ninillas os muestra imágenes de ese comedor de la entrada considerado en el ámbito de la barra.
Sus comedores interiores ofrecen capacidad para 85 personas y una carta más extensa, los espacios para fumadores y para no fumadores -debidamente aislados- muestran una decoración escasa pero suficiente y presumen de plantas que dan ese toque verde y apacible, así como de iluminados y vistosos huecos con detalles en paredes anaranjadas estucadas. Son zonas apropiadas tanto para una cena íntima como para una comida de negocios o una celebración en grupo.
Las mesas, impecables y elegantes, muestran al comensal su naturalidad y evitan aparatosas y ostentosas vajillas, cristalerías y cuberterías de las que presumen -a mi modo de verlo por error- otros locales que manejan la horquilla de precios en la que nos movemos. Un pequeño florero de cristal es lo único que matiza el espacio con un toque de color rojo pasión -que contribuye con acierto al romanticismo de una destacada velada íntima-.
Los detalles decorativos principales se basan en puntos de luz que resaltan el verde como color diferenciador, acompañados de simpáticas calabazas y hongos de formas curiosas.

Dispuestos en esta ocasión a disfrutar de cortes de diferentes razas, optamos por compartir todos los platos y con ello contribuir con un mejor análisis desde el punto de vista individual de cada uno ante cualquier producto que habíamos seleccionado. Así que optamos por tres primeros, tres segundos y tres postres.
Seis, son las ensaladas que oferta su carta, imagino que a cada cual más sabrosa, pues no fue fácil decidirse, pero estoy seguro de que no nos equivocamos. Una fresca Ensalada de roast-beef, patata confitada y queso Sant Maure con salsa de yogurt y mostaza, que definiría sin pensármelo dos veces como: ¡Deliciosa! ¡Me encantó!
El vino seleccionado fue un Finca la Estacada (2003), barato y sencillo, pero que cumple perfectamente su función, pues lo considero muy correcto. Además -todo hay que decirlo- sabíamos que el importe de la cena se elevaría en gran medida por el plato estrella -entre otros- que veníamos a degustar.
Los Espárragos blancos con judías pilarica que muestran FlashBack y Ninillas fue el plato que menos nos atrajo de todos, pero claro, era muy difícil superar esa magnífica y sabrosa ensalada y sobre todo esa espléndida e inolvidable Patata gallega con yemas de corral. ¡Espectacular elección! Cerrando los ojos todavía consigo recordar su placentero sabor…
Y llegó lo esperado, la estrella de las carnes, la élite: Lomo Alto de Buey de Kobe (Wagyu). Trescientos gramos de una incomparable textura desemejante a cualquier otro tipo de corte bovino que elevaría nuestra factura en 65 € +IVA.
Recordamos a nuestros seguidores que este espécimen recibe constantes masajes con sake para relajar el tono muscular, consiguiendo una carne más tierna y sabrosa, sin olvidar una dieta exclusiva que incluye cerveza para estimular el apetito de los bueyes y que consuman más forraje.
Realmente es innegable que se recrea uno con ella y os aseguro que nos sorprendió gratamente, pues hasta el momento no la habíamos probado nunca. Podría decirse que el Muuu desvirgó nuestros paladares.
Después de haber disfrutado enormemente con la novedad del Kobe y descartando la AnGus Argentina Certificada (que siempre me recomienda mi colega Emiliano), le llegó el turno a los trescientos gramos de Lomo Bajo de Ternera Gallega. Y lo siento mucho por el Kobe pero os tengo que decir que con este plato realmente mi paladar alcanzó el climax. ¡Qué carne más sabrosa! ¡Lujosa! ¡Magnífica! ¡Expléndida! Al punto y en su justa medida de sal, aunque es de agradecer tener siempre a mano la resplandeciente y reconocida Sal Rosa del Himalaya que con sus más de 200 millones de años de historia, exalta nuestras papilas gustativas.
Todo ello acompañado siempre de patatas y pimientos, excelentes complementos de la buena carne, que realmente estaba al punto en todas sus versiones, y que conservaba su temperatura intacta gracias al precalentamiento de la vajilla.
Finalmente, y aconsejados por el jefe de sala, optamos por solicitar una carne más fuerte, doscientos cincuenta gramos de Presa de Ibérico Puro que muestra FlashBack. ¡Cerdo sabrosísimo también! ¡Riquísimo! El colofón final de una cena carnívora y espectacular, que recordaremos durante mucho mucho tiempo como una de las mejores, pues la calidad de producto que ofrece Muuu es muy difícil de encontrar hoy en día. La verdad, es que una celebración para el sentido del gusto como esta no se da muy amenudo y hay que aprovecharla. ¡Estábamos disfrutando como nunca de nuestra cena cucharetil! ¡Y la de veces que regresaremos al local!
Los postres… ¿Cómo nos íbamos a ir sin cerrar como se merece? ¡Deliciosos todos! ¡Impecables! ¡Ideales! ¡Perfectos! La Tarta de tres chocolates estaba como para pedir otra, pero claro 7€ +IVA.
El Bizcocho de chocolate blanco, espuma de vainilla de Tahití, gelé de frutos rojos y reducción de Módena riquísimo también, nada que envidiar al anterior.
Y la Espuma de yogurt griego con compota de fresas que muestra Ninillas en su artículo… ¡Inolvidable!
Como quien dice… “desabrochando cinturones”… llegamos al café -que se ofrece con variados bombones-, donde charlamos largo y tendido sobre el discurrir de la cena. Una de las mejores de la todavía breve pero intensa historia de Cucharete.
Execelente el trato cercano recibido por Yessica -nuestra camarera- durante toda la degustación. Muy amable y correcto Ignacio Muñoz -jefe de sala- que en todo momento estuvo pendiente de que no faltase de nada tanto en nuestra mesa como en cualquier otra. Y un reconocimiento al chef de la casa, Roberto López, porque parte del éxito del restaurante en gran medida depende de su experiencia y buen hacer.
¿La factura? 76 € por persona… ¡Pero ojo! Recordad que hemos pedido 3 entrantes, 3 segundos (entre ellos buey de Kobe), 3 postres, 2 botellas de agua, 1 de vino y 3 cafés. Si cambiamos el Kobe y eliminamos un primero y el vino, la cena se os queda en unos más que respetables 50 euros por persona, dignos de una degustación que os recomiendo y que garantizo no olvidaréis. ¡Carnívoros! ¡Al Muuu!
FlashBack: A lo largo de todo este tiempo, el equipo de Cucharete hemos visitado restaurantes de las más variopintas cocinas: asiáticos, hindúes, marroquíes, argentinos, americanos, italianos, thailandeses, griegos, japoneses, así como fusión de diversas procedencias.
Extraordinariamente, debido a que esta vez queríamos realizar un homenaje al paladar con el fin de compartirlo con todos nuestros lectores, hemos topado con un establecimiento que inventa su propia y apasionante categoría basada en mimar a todos los aficionados de la buena carne. No sólo cuenta con una amplia variedad de denominaciones de origen nacionales e internacionales, sino que además, apuesta por contar únicamente entre sus proveedores aquellos que poseen unas razas certificadas y que garanticen la trazabilidad de la misma desde su origen hasta el propio restaurante.
Si a todo este abanico de materia prima asturiana, gallega, castellana, extremeña así como argentina y la considerada como la más especial del mundo, el buey de kobe, le añadimos que la preparación se realiza con carbón de encina y disponemos de la posibilidad de franquearlas con entrantes y postres maravillosamente elaborados, no se me ocurre excusa alguna para no realizar una visita a este local excepto que seamos vegetarianos.
En cuanto a la distribución el establecimiento, éste cuenta con una majestuosa barra que recibe gratamente al comensal, en la cual se pueden degustar selecciones culinarias especiales a unos precios más asequibles haciendo uso de unas mesas enclavadas dentro de un entorno más sofisticado. Antes de proseguir hacia la siguiente estancia, nos encontramos a mano derecha con un fantástico mural indicando de forma gráfica los diferentes cortes en los que se distribuye la carne bovina. ¿Acaso no es una gran idea para quién se quiera adentrarse en el conocimiento de los mismos?
El siguiente salón que se nos aparece tras subir escasos escalones es el de los no fumadores, decorado con unas paredes en un suave tono amarillo a las que se ha aplicado un estuco de una forma muy original, añadiendo elementos decorativos enmarcados en diversos huecos de la pared combinados con fondos verdes de una manera bastante sencilla al mismo tiempo que impactante.
Se agradece enormemente el detalle de poseer mesas redondas para grupos más numerosos que contribuyen a facilitar mucho más el contacto y la conversación entre todos los comensales. La disposición de cubertería, cristalería y mantelería forma un conjunto muy elegante, agradeciéndose el toque final del jarroncillo de cristal con ese color rojo tan carnoso que en ningún momento interrumpe debido a la amplitud de las mesas. Y, como no, tenedores mirando hacia abajo como marcan las últimas tendencias en las escuelas de servicio de sala.
La última de las estancias, el salón de fumadores, separado correctamente del anterior, posee un ventanal con vistas a un patio interior ajardinado. Una opción desestresante que, en nuestro caso, aprovechamos gustosamente. Las sillas realizadas en metal y piel se presentan bastante cómodas.

Tomamos sitio y aparecen las originales cartas que, aunque ya habíamos echado un vistazo previo en la entrada, nos sorprenden por su peculiar diseño, que da pie a realizar una pequeña composición para la siguiente fotografía. Sin duda y casualmente, he elegido una ropa muy conjuntada para formar parte de ella.
Y aparece el servicio de pan acompañado de un aperitivo francamente delicioso. Elijo la variedad más oscura de todas, realizada a base de semillas que bien me sirve para acompañar cada uno de los entrantes que hemos escogido.
El primero de los entrantes en estrenar mantel es la Ensalada de Roast-beef, Patata confitada, Queso Saint-Maure, con Salsa de Yoghurt y Mostaza, presentada en forma de barco y con unas finas láminas de carne en su interior que recuerdan a cualquier buen carpaccio. No dudo en mezclar todos los elementos con su salsa especialmente atrayente.
El segundo en llegar es una recomendación especial de la casa. Nos indican que habitualmente siempre se ofrecen al menos un par de platos fuera de la carta, variando en función de cada temporada para sorprender a los comensales. En nuestro caso son los Espárragos en salsa de judías pilarica.
Un plato fresco y ligero, aunque lo que realmente me sorprendió fue la Patata gallega con Yemas de Corral de la que nos hablan especialmente Rayo y Ninillas. Una gran sorpresa para nuestro paladar.
Como se puede comprobar, se me cambia extraordinariamente la expresión de la cara cuando empiezan a aparecer los segundos platos de carne con sus generosas raciones, acompañadas de una nada despreciable guarnición de patatas y pimientos rojos asados.
El orden recomendado por Ignacio Muñoz, maestresala del local, al que agradecemos su atento servicio (un saludo también para Jessica, nuestra camarera) y sus grandes lecciones sobre las materias primas que íbamos a degustar, de las más suaves a las más fuertes como en la mayor parte de las situaciones en esta vida.
Por lo tanto, el inicio lo preside la estrella de la casa, el Lomo alto de Buey de Kobe o Wagyu. Es increíble el revuelo que se ha montado en torno a esta carne, considerada la más exquisita del mundo y la cantidad de nombres que se le asocia a su procedencia como son, aparte de los mencionados antes, los de Bueyes Tajima o Kuroge Wagyu (reses de piel negra). Dicen las informaciones oficiales que obtiene su espectacular sabor gracias a la cuidada estabulación de estos animales en la que se les alimenta a base de cerveza y sake como añadido a su dieta habitual basada en forraje, siendo gratificados además con un buen masaje muscular diario. Con esto se consigue una carne muy tierna con la mitad de grasas saturadas.
Documentación aparte y, a causa de que no toda la carne puede provenir de la Prefectura de Hyogo en Japón, esta raza también se está explotando en regiones de Estados Unidos o Australia, por poner un ejemplo, con una dieta basada principalmente en un pasto más convencional.
Ya sea de una procedencia digna del ámbito de los dioses u otra más terrenal, le hincamos el diente y efectivamente su consistencia es la más tierna de todas las variedades que probamos posteriormente. En cuanto al sabor, muy distinto y singular igualmente. No le hago el análisis de grasas saturadas a la carne porque nunca me he dedicado a ello, pero en conclusión diría que merece la pena probarla, al menos una vez en la vida. Claro que la diferencia de precio con respecto a cualquier otra opción puede llegar a ser muy exagerada teniendo en cuenta las increíbles razas que poseemos en nuestro país de forma autóctona.
Acabamos con nuestro querido Wagyu y nos inunda con su aroma un excelente Lomo bajo de Raza Gallega, del cual no hablaré mucho y os remito a la opinión de Rayo que como buen gallego hay que pararle a la hora de hablar de los productos de su tierra. Simplemente comentar que, en mi opinión, su sabor y calidad le confieren la mejor relación calidad-precio de todas las carnes de la carta.
Finalmente acabamos este paseo carnívoro degustando un plato de Presa de cerdo ibérico puro. Y que os puedo decir, su potente sabor es el más idóneo para concluir disfrutando de ese especial gusto en el paladar que no queremos olvidar nunca.
Hemos de reconocer que, hasta este punto, la cantidad es mucho más que suficiente para tres agradecidos estómagos. Apostamos siempre por degustar la mayor representación en cuanto a platos de todos los restaurantes a los que acudimos y, como no, el restaurante Muuu lo merecía como ningún otro. Incluso mucho más las carnes preparadas por Roberto López, estupendo jefe de cocina, con ese punto tan acertado. Una delicia degustarlas en tan acogedor local.
Eso sí, nos enorgullecemos de que no nos dejamos nada en el plato, aún no contando con la ayuda de Ninillas al cien por cien que nos observaba algo sorprendida. Se podría decir que todo desemboca en un mano a mano entre un gallego y un madrileño, grandes forofos de las razas bovinas excelentemente preparadas. ¿El resultado del combate gastronómico? Mejor lo dejamos en tablas.
Nos reservamos, de cualquier forma, una porción de nuestro apetito para vestir todo lo anterior con una selección de varios postres. En la foto, el súmmum de los chocolateros, la Tarta de tres chocolates, con una presentación muy original y un sabor nada pesado, algo imprescindible en mi opinión. Muy recomendable.
Nada despreciable tampoco el Bizcocho de Chocolate Blanco, Espuma de Vainilla de Tahití, Gelé de Frutos Rojos y Reducción de Módena. Creo que el nombre lo dice todo muy detalladamente. Igualmente excelente.
Y el que me pareció una genialidad de las creaciones de Roberto, la Espuma de Yoghourt griego con compota de fresas, de la que os habla Ninillas, una combinación de sabores más que perfecta. Mi preferido sin objección. Una maravilla.
Creo que no es necesario destacar, por tanto, si se han leído el resto de mis impresiones que estamos totalmente satisfechos de haber encontrado el segundo restaurante merecedor de los ¡cinco cucharetes!. ¡Enhorabuena!.
Ninillas: Me la tenían jurada después de la experiencia en el vegetariano, y eso que no nos fue mal. Pero lo cierto es que Rayo y Flashback pedían carne, y fueron ellos los que se encargaron de elegir dónde nos daríamos el homenaje.
Si hablamos de asadores, Madrid tiene una oferta amplísima, pero el encontrado por el dúo desde luego ofrecía algo más, y ahora puedo añadir que ofrece no sólo algo más, sino mucho más.
El restaurante Muuu lleva entre nosotros poco más de un año. El concepto lo tienen muy claro: únicamente carnes de la mejor calidad seleccionadas por razas y cortes. Es por ello que cuentan con más de media docena de proveedores y eso sólo para la carne.
Pero vamos al tajo, que es lo que interesa. Nada más entrar te encuentras con la barra y un enorme ejemplar bovino indicando los diferentes cortes. Un amplísimo espacio en el que también pueden degustarse sus carnes, puesto que la carta es prácticamente la misma, si bien los precios son ligeramente más bajos. Aunque lo realmente atractivo para mí, fue que en esa carta de barra, se incluyen bocadillos como el de Pita con Picanha Brasileña o la Hamburguesa 80% de Buey y 20% de Cerdo Ibérico Puro, con Queso Gorgonzola y Salsa de Yogurt a la Mostaza. Sólo con los nombres me está entrando hambre… De cualquier forma si uno mira bien el enorme mural con todos los platos, es difícil decidirse.
Es una decoración sencilla, donde tanto la iluminación como el mobiliario crean un ambiente informal, pero nada descuidado. De hecho, las mesas están perfectamente vestidas y cada una de ellas viene marcada con una vela, lo que a mi parecer le da cierto aire romántico, aunque lo que se vaya a degustar sea un bocata, claro que un bocata con clase, de grandísima calidad.
Por supuesto, en cada rincón se hacen guiños que te recuerdan continuamente dónde estás, como la vaquita con el cubo de leche repleto de tarjetas.

La zona de sala se divide a su vez en dos, una para no fumadores y otra para fumadores con vistas a un jardín privado, un poco más pequeña y que se puede cerrar para reuniones. Ambas estancias son igualmente confortantes y siguen la misma tendencia en cuanto a iluminación que la zona de barra. La decoración es sobria, aunque no fría, debido al color entre amarillento y anaranjado de sus paredes donde llaman la atención las hornacinas con césped y calabazas. Todo es muy sencillo y estimulante.
El espacio entre mesas es el adecuado y las hay de todos los tipos: de dos, para disfrutar de una cena romántica, de tres, de cuatro, e incluso disponen de grandes mesas redondas para cuando el grupo se amplía y se quiere acompañar la comida de una buena charla sin perder de vista a cada uno de los asistentes.
Respecto a las sillas, son de cuero y van en total consonancia con el local, y por cierto, son muy cómodas, cosa que se agradece y mucho.
El montaje de las mesas, qué os voy a contar, muy correcto, como cabe esperar en un restaurante de esta categoría. Además cada una se acompaña de una pequeña flor que le da ese toque íntimo.
Bien, sigamos con nuestra experiencia culinaria, que es a lo habíamos ido.
Ignacio Muñoz, encargado y jefe de sala, nos llevó a nuestra mesa y nos hizo entrega de las cartas. Y he aquí mi primera sorpresa, estábamos en un restaurante que rinde culto a la carne, y de qué manera, sin embargo su oferta gastronómica no queda ahí, sino que se ve complementada con entrantes y ensaladas variadas que suponen el acompañamiento perfecto. Son platos en su mayoría sencillos, pero muy bien elaborados y dignos del paladar más exigente.
Nosotros lo teníamos claro, queríamos compartir viandas para poder probar el mayor número de platos, de modo que, tras una larga deliberación, conseguimos ponernos de acuerdo: Ensalada de roast-beef, patata confitada y queso Sant Maure con salsa de yogurt y mostaza, Patata gallega con yemas de corral y Espárragos blancos con judías pilarica (este último era un plato de temporada que se ofertaba junto con el Salmorejo con Bogavante).
¡Qué empiece la faena!
De la Ensalada de roast-beef, qué os voy a contar que no se vea en las fotos que tienen Rayo y Flashback, pues poco la verdad, ahora lo que sí os puedo decir es que estaba deliciosa y que la salsa a base de yogurt y mostaza era el maridaje perfecto.
Patata gallega con yemas de corral… sencillo eh? pues sí, sencillísimo, pero buenísimo. Esta especie de tortilla desestructurada nos encantó, lo cual viene a corroborar que no siempre los platos más elaborados son los más sabrosos. En ocasiones basta con una buena materia prima y alterar los órdenes establecidos para obtener resultados gratamente sorprendentes.
Y he aquí nuestro último entrante: Espárragos blancos con judías pilarica, es tal vez el que menos me sorprendió de los primeros, pues la vinagreta era más convencional, aunque eso sí, los espárragos estaban de muerte.
En el primer tercio, y nunca mejor dicho, las expectativas se habían cubierto y de qué manera. Tocó el clarín e íbamos a ejecutar la “suerte de banderillas”. Fueron tres las razas a lidiar con diferentes cortes y pesos: trescientes gramos de Lomo Alto de Buey de Kobe (Wagyu), trescientos gramos de Lomo Bajo de Ternera Gallega y doscientos cincuenta gramos de Presa de Ibérico Puro. Aunque como ya os explicaré al final del artículo, había reses de otras ganaderías.
El orden de los ejemplares debía de ser ese, según nos indicó amablemente Ignacio Muñoz, pues no se deben mezclar carnes rojas con blancas y debíamos ir de menor a mayor intensidad de sabor.
Era la primera vez que me enfrentaba en el ruedo con el Buey de Kobe, y aquí he de hacer un inciso. En España no está autorizada la importación de carne de Japón, de modo que lo que a nosotros nos llega es en realidad buey Wagyu de Nueva Zelanda.
El buey en sí, se puede criar hasta en El Retiro, ahora bien, para ser considerado Buey de Kobe debe pertenecer a la raza Wagyu negra, someter su carne a calificación y comercializarse en el puerto de Kobe. La razón, es obvia, apenas 300 familias se dedican de forma tradicional a la cría de tan preciada carne, lo que viene a suponer unas 4.000 cabezas por año. Con semejante cantidad ni siquiera queda cubierta la demanda nipona. Es por ello, que el país del Sol Naciente importa reses criadas en otros países como USA, Argentina o Nueva Zelanda.
Desde luego, no veo yo ni al americanito ni al argentino dando masajes ni baños a los animales, de modo que con los años se va compensando esta ausencia de cuidados con una genética adecuada y supervisión dietética. Aparte de que se trata de una raza que transfiere muy bien sus cualidades a lo largo de generaciones.
Dicho esto, ahí está: un Lomo Alto de Buey de Kobe (Wagyu). Tanto he oído: que si se les suministra cerveza, que si reciben friegas con sake, que si son masajeados para que se distribuya su grasa… La verdad es que llegué a imaginármelo llegando a la mesa con timbales y redobles de tambor. Pero no, llegó como el resto de las carnes, en un plato, y se comía como todas, con cuchillo y tenedor.
En cuanto al sabor, debo admitir que es un sabor totalmente diferente, muy suave y al tiempo potenciado por ese gusto que le imprime el estar asado en parrilla al carbón de encina. Distinta también su textura y mineralidad. Me sorprendió muy favorablemente. Su punto, perfecto, al punto, valga la redundancia. Y la guarnición: pimientos y patatas asadas, no se podía pedir más.
Aquí, la “maestra”, se va a tomar un respiro para beber vinito, un crianza del 2003 de la Finca La Estacada. La elección no fue casual, tienen una buena y cuidada carta de vinos, con referencias todas ellas españolas. Con el Kobe la cuenta se nos iba a disparar (65 € +IVA), así que como me gusta hacer patria de mi tierra nos decidimos por esta bodega que ofrece un buen caldo a precios bastante comedidos.
En la otra foto la preciada Sal Rosa del Himalaya, que con su sutil y delicado sabor crujiente realzó aún más, si cabe, la calidad de nuestras carnes.

Continuemos con la faena, en el ruedo: trescientos gramos de Lomo Bajo de Ternera Gallega. Su aspecto, ya lo véis, magro; la textura suave y en cuanto al sabor… uuum, o debería decir: Muuu… Realmente estaba suculenta, jugosa y tremendamente tierna.
Después vinieron los doscientos cincuenta gramos de Presa de Ibérico Puro (Rayo y Flashback ya os los han mostrado). Igualmente, sin palabras, y desde luego el culmen para esta desgustación carnívora.
Bien, antes de cambiar de tercio, me gustaría mear un poquito fuera del tiesto.
Fuimos al restaurante Muuu movidos por ese incontrolable amor a la carne que sienten tanto Rayo como Flashback. Queríamos probar el Buey de Kobe porque, de tanto que se habla, deseábamos al menos tener una referencia. Y ahora, que ya lo he degustado y que desde luego puedo decir que efectivamente está delicioso, me gustaría hacer una propuesta:
“Propongo que a partir de ahora demos de beber Albariño a nuestras Terneras Gallegas y que reciban friegas con aguardiente de hierbas. Que nuestros Cerdos Ibéricos no beban otra cosa que no sea un Ribera del Guadiana y en cuanto a su lavado… que sean bañados en un buen licor de bellota”
Pero, señores… ¿no nos estaremos volviendo un poco idiotas? Dejemos a nuestras terneras pastar en los verdes prados y a nuestros cerdos deambular por las dehesas. Créanme, bajo mi punto de vista, nada tienen que envidiar nuestras carnes ni al Kobe ni a ninguna otra. Tal vez lo único que deberíamos hacer es quitarnos los complejos que siempre hemos padecido los españoles y empezar a valorar como se merecen las extraordinarias e inimitables materias primas de que disponemos.
Toca de nuevo el clarín, entramos en el último tercio, la suerte suprema. La corrida estaba siendo espectacular, las dos orejas fijo, el rabo se decidía en los postres. Cambiamos el capote por la muleta y tomamos la espada… silencio y… el público se pone en pie, agita su pañuelos. En el coso sólo se escuchan vítores para el torero… ¡Lo tenemos! ¡Dos orejas y el rabo! ¡Vuelta al ruedo! En definitva, un cinco cucharetes.
Y he aquí la prueba fehaciente que concedió el triunfó final: Bizcocho de chocolate blanco, espuma de vainilla de Tahití, gelé de frutos rojos y reducción de Módena; Espuma de yogurt griego con compota de fresas y Tarta de tres chocolates.
No sabría con cual quedarme, los tres estaban deliciosos.
En esta foto podéis ver en primer plano Espuma de yogurt griego con compota de fresas, dulce y ácida a la vez, era la combinación perfecta de sabores.
Quedan mis detalles, como siempre, aunque en esta ocasión negativos no hubo. Empezamos por el servicio, para mi gusto, muy bueno. Nuestra camarera era atenta, agradable, cercana y llevaba la sonrisa impresa en su cara. Lo siento, pero yo prefiero este tipo de profesionales, me siento tremendamente incómoda con los pingüinos serios y estirados que hay en otros restaurantes. El buen servicio no está reñido con que a la gente se le vea alegre. El pan, muy cuidado y ofreciendo un surtido de piezas considerable, por no hablar del precio que era de sólo 1 €. No cobran el cubierto y el aperitivo inicial que para nosotros constaba de unas lonchas de jamón de pato y una sobrasada ibérica, es cortersía de la casa. Los cafés, casi prohibitivos en la mayoría de establecimientos, no sólo tenían un precio de calle (1.30 + iva ), sino que venían acompañados por tres bombones y tres pastelitos.
Por lo demás, queda dar las gracias a Roberto López, joven cocinero formado en el Hotel Escuela de la carretera de Colmenar, que tras su paso por el NH y los tres años al lado de Joaquín Felipe en el Hotel Urban inició en el Muuu su andadura en solitario. Nos demostró que no sólo su manejo de la parrilla es muy competente, sino que a pesar de estar bastante limitado dada la temática del restaurante, es capaz de ofrecer una cocina espectacular.
Y ahora sí, conclusiones. Muuu no es un restaurante al uso, sus carnes escogidas y de altísima calidad son su eje central. Yo disfruté y mucho, no sólo por su cocina, sino también por su ambiente y el trato recibido. En cuanto a su precio, como dijo Machado: “Sólo el necio confunde calidad y precio”. Nosotros nos pasamos: tres entrantes, tres carnes, tres postres, café, agua y vino. Y dentro de las carnes fue el Buey de Kobe (65€+iva), el que encareció considerablemente la cuenta. El resto de carnes se mueven entre los 16 € y 30 €, dependiendo de la raza, corte y sobre todo peso. Vamos, que viene a ser un restaurante de unos 50 €/persona, más o menos. Si es caro, respecto a la calidad, desde luego no, sus carnes son espectaculares y eso no puede confundirnos. Otra cosa es que no todos los días, es más, yo diría que muy de vez en cuando pueda permitirme gastar ese dinero.
De cualquier forma, si no es a la sala iré a la barra, una opción más económica, pero con igual garantía. Yo no me quedo sin probar los bocadillos, que si mal no recuerdo rondaban los 13€. Vamos que volver, vuelvo seguro.
PD: De las Reses de otras ganaderías no lidiadas, os plasmo literalmente lo que reza su carta:
-Valles del Esla: Lomos de Ternera Pastuenca y Buey Pastuenco
En las montañas de León se cría en condiciones de pastoreo la ganadería Valles del Esla, con más de 100 ganaderos asociados, y liderados por Vega Sicilia. Producen y controlan animales en un entorno natural basándose en raza y genética especialmente selecionada para lograr una carne de sabrosa terneza.
-Raza Retinta: Lomo bajo
La principal raza vacuna de la España seca. La alimentación natural que las dehesas extremeñas y andaluzas ofrecen en las distintas estaciones, así como las características genéticas de la propia Retinta, son la base de la excelente calidad de esta carne.
-Razas Asturianas: Lomo bajo y lomo alto
Las conforman las razas Asturiana de los Valles, asturiana de la Montaña, y los cruces entre sí. Gozan de la privilegiada alimentación que les proporcionan los verdes prados del Principado. Se trata de animales con un desarrollo muscular excepcional y la grasa justa, lo que les da su especial jugosidad y color.
-Raza Morucha de Salamanca: Lomo alto
La producción de la raza Morucha se localiza exlusivamente en la provincia de Salamanca y fundamentalmente en el ecosistema de la dehesa (bellota). Una alimentación completamente natural, en su mayor parte de procedentes de la propia explotación, dan como resultado una carne de alta calidad y gran sabor, jugosa, aromática y de un color que varía entre el ros brillante y el rojo cereza.
-Aberdeen AnGus Argentina Certificada: Lomo alto
Es la raza líder indiscutida de la ganadería argentina. Más de la mitad de los 50 millones de vacunos de ese país llevan su sangre. La estricta y cuidadosa evaluación del origen y la calidad efectuada pro la Asociación Argentina de AnGus asegura carnes tiernas, jugosas y sabrosas.
Cucharete: Pronto se convertirá en uno de los restaurantes de moda en Madrid, pero ya nadie le quitará el puesto que le hemos asignado: ¡uno de los mejores! ¡un 5 cucharetes! Tanto Rayo, como FlashBack, como Ninillas, disfrutaron como nunca de Muuu, y así lo han plasmado en sus artículos. Mi equipo cenó por 76 €/persona. Aunque, como ya ha explicado Rayo, recordad que mi equipo degustó 3 entrantes, 3 segundos (buey de Kobe entre ellos), 3 postres, 2 botellas de agua, 1 de vino y 3 cafés, y debemos tener en cuenta que estamos ante un caso muy concreto y especial, ya que si cambiamos el Kobe por otra carne y eliminamos un primero y el vino, la cena se estabilizaría en 50 €/persona.
La calidad de sus materias primas, en particular las carnes ofertadas, gracias a una excelente trazabilidad de sus carnes con denominación de origen. El servicio, atento y amable. Sus postres. El espaciado de sus mesas y las enormes cristaleras en el comedor de fumadores. Espacios debidamente diferenciados.
Los precios de la carta están desactualizados en su web llegando a variar considerablemente en algunos casos.




5,0
22 comentarios a “Muuu”
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Sólo el precio me separa de ir a comprobar esta misma semana esos cinco cucharetes. Pero caerá, vaya que si caerá.
Un saludo
Chicos, una pregunta… pero con maldad, eh!?
A ver, si al del otro dia por un trozo de carne con rodajas de tomate le disteis un cero, a esos platos vacios con un trozo de carne le dais un 5 cucharetes??
Dicho esto, supongo que las carnes estan mucho mas buenas,… (si no, no se entiende)
Seguimos leyendo y yendo a comer!
En respuesta a tu pregunta Chiclana, la guarnición estaba deliciosa, constaba de unas patatas asadas y unos pimientos riquísimos que venían en fuentes alargadas. Puedes apreciarlo en la fotografía que muestra Rayo. Las carnes, como comentamos en los artículos, de 10.
Yo ya he ido dos veces por que soy un enamorado de la carne de Kobe, pero le veo un fallo muy grande , y es que si pagas 60€ por 300gr de carne, deberian traer unos platos calientes y la carne muy poco hecha para que cada uno se lo haga en su plato.Yo las ultimas veces me comi los ultimos trozos un poco frios y es una verdadera pena.No creeis?
Gracias Andrés por tu comentario. En nuestro caso, los platos estaban lo suficientemente calientes como para conservar la temperatura de la carne durante su degustación, que además estaba en su punto, por no decir que en nuestro caso estaba perfecta.
Creemos que no se puede comparar este lugar con Las costillas por ejemplo, en dónde disfrutas elaborando el punto de tu ración, por ser conceptos completamente diferentes.
Respecto a abonar un importe de 65 euros +IVA por 300 gr. de carne, tan sólo sucede en el caso del Buey de Kobe, pagas la exclusividad de su carne, considerada por muchos la mejor del mundo, pero tienes y aconsejamos muchas otras opciones que van desde los 16 € +IVA de los 250 gr. del Secreto de Cerdo Ibérico Puro en adelante.
no me gusta el nombre!!!
Suelo leeros y después de probar La Tagliatella y disfrutar como tontos, este mediodía nos animamos a probar el Buey de Kobe y el resto de especialidades de Muuu. Y vaya si se merecen esos cinco cucharetes!!! Salimos contentísimos y (algo) más baratos que vosotros (a unos 64€ por cabeza, con dos raciones de Kobe). De verdad, una maravilla.
Muchísimas gracias por descubrirnos esta maravilla!!
(Y me quedo con ganas de probar los molletes, o la hamburguesa…)
Hola,
lo primero felicitaros por esta pagina web. Creo que es la mejor que conozco relativa a restaurantes. No conozco ninguna otra que describa tan al detalle, con tantas fotos y tantos datos los retaurantes. Ahora que ya no soy tan joven mis salidas son mas centradas en ir a conocer restaurantes nuevos y esta web desde que la descubri me encanto y estoy siguiendo sus recomendaciones.
Bueno, voy al grano, este retaurante “muuu” no lo conozco todavia, pero sinceramente…tiene una pinta increible…! Confio en las criticas de las personas que habeis hecho el reportaje porque no tienen porque mentir y las fotos de los platos para mi no pueden engañar…menuda pinta mas buena. Sin embargo si me da mas que descofiar la gente que pone pegas gratuitamente sin conocerlos los locales.
En cuanto tenga una ocasion ire sin duda a conocer este sitio y no creo que falle, igual que no me ha fallado otros que nos habeis recomendado en vuestra web.
Un saludo
Parece mentira que teniéndolo a la puerta de la oficina no lo conozca. La verdad es que hace tiempo que no vamos por esa calle pues aunque hay varios restaurantes de todo tipo, la mayoría no valen la pena, pero después de esto… vaya que si voy a ir a probarlo, ya te contaré.
Gracias
Antonio Domingo
Hola divinos!
Que emoción me dio cuando encontrè esta pagina..pero más al estarla leyendo..deveras que una muy buena pagina!!!
soy una mexicana que reside en Holanda y mi esposo y yo iremos el proximo mes a Madrid . Yo ya habia estado en Madrid hace 3 años y no tuve suerte a lo hora de elegir los restaurantes y me paso lo mismo que a ustedes con lo del restaurante japones. Los que tenian tapas me parecieron las raciones muy pequeñas y muy caras hasta 2 euros por pincho y las cañitas ( que creo que no llegaban a 100ml) 2 euros..total al final sufri de desilusión y hambre!.
Asi que esta vez me dije me voy a ir preparada y vaya que sino!
Muchisimas gracias por su ayuda!
Les felicito a todos los que hacen posible el funcionamiento de la misma….y que mejor manera de trabajar..disfrutando de uno de los placeres de la vida…EL BUEN COMER y con mucho GUSTO!!!!
Gracias de nuevo y ya les contarè de mis experiencias!
Pa3zima Mexicana!
“Recordamos a nuestros seguidores que este espécimen recibe constantes masajes con sake para relajar el tono muscular, consiguiendo una carne más tierna y sabrosa, sin olvidar una dieta exclusiva que incluye cerveza para estimular el apetito de los bueyes y que consuman más forraje.”
Esto es una leyenda urbana como una catedral, mas falso que un billete de 7 euros.
Por el resto bien, me encanta este blog puesto que me encanta comer ( y comer bien ) seguid asi !
Este proximo domingo tenemos reserva para ir a comer, ya os contare que tal; desde luego viendo las fotos casi me ahogo con mi propia saliva.
Besos
Estuve con mi mujer pq queria probar la carne de buey de kobe. El sitio no está mal, normal.
Tomamos una ensalada de espinacas con champiñones y aliño de tomate. Bien sin más.
Luego unas verduras al carbón de la encina, no eran gran cosa y no las recomiendo y por fin 400 gr de kobe. Nos metieron un trozo de gordo incomestible (al precio q va el gramo!!!). La carne esta buena pero desde luego no merece la pena pagar ese precio por ella. Me explico: la diferencia entre esta carne y una argentina, americana o gallega no es la misma que hay entre un jamon de bodega y un 5 jotas. son similares de sabor. De hecho, si todas las carnes tuvieran el mismo precio, elegiria un t-steak bone, mi corte preferido.
El postre , un tiramisu, bien sin mas. Me gusto mucho el vino q recomendabais el finca la estacada.
En fin le daria 2 cucharitas al sitio y va que chuta.
Estuve hace una semana en una comida de trabajo y quedé francamente desencantado.
· El servicio demasiado frio.
· Las entradas correctas.
· El buey de kobe sólo regular.
· La relación calidad / precio excesiva.
Un cordial saludo.
Estuve ayer dia 6 con mi mujer, en cuanto a la distribucion y el diseño me encantó, nada mas entrar la primera en la frente se habia agotado el buey de Kobe y los secretos de ibérico. Tomamos la ensalada que recomendais y excecional, después tomamos carne yo Angus de Argentina y mi mujer Gallega, en cuanto a la calidad excepcional pero es realmente triste que te lo sirvan frio como una cataplasma. Después de postre el bizcocho de chocolante blanco con espuma de yougourt griego, encuanto al sabor buenisimo pero la presentaciön dista mucho de la vista en esta página. A resaltar el trato que fue exquisito. A pesar de que en parte me desilusionó creo que repetiré porque estoy convencido que todo necesita una segunda oportunidad. Seguid así
Los masajes, cerveza y demás no es una leyenda urbana. Es una realidad como un templo. Lo que pasa es que lo que llega aquí no es kobe. Es la misma raza, pero criada en nueva zelanda, y a esos no se les da masajes ni nada. Para mi en concreto, y en el muuu me gusta muchismo mas un buen chuleton de buey del esla o los cortes de lidia que han tenido a veces. Es mas barato y bastante mas rico. Creo que el waygu que se trae aqui no justifica el precio que se paga por él. Ahora bien, si alguno tiene oportunidad de probar el kobe original (el de los masajes, cerveza…) que ahorre, porque de los 200 € no baja y la racion es menor. Ahora… te lo comes con cuchara y es un pasote!
Y si, el muuu es uno de mis restaurantes de referencia. Esta genial, y sin kobe es raro el dia que sube de los 50€ por barba
Estuvimos a finales de Julio. 2 personas. El restaurante no estaba demasiado concurrido, 4 mesas en toda la noche. La comida correcta pero para nosotros la relacion calidad/precio es un poco alta (tampoco para tirarse de los pelos). No tomamos buey de Kobe, pero si carne y no tuvimos problemas de platos frios ni nada por estilo (tambien es verdad que habia pocas mesas que atender).
El servicio correcto sin mas (que ya es bastante para loq ue hay que ver en otros sitios) y la decoracion nos parecio un tanto fria.
Nosotros no volveremos porque ya lo hemos probado y es un restaurante para nuestro gusto normal, quizas si hubieramos probado el dichoso buey hubieramos salido mas contentos.
PD.- Tomamos las patatas con yema y …. un plato (entrante) que llevaba pesto y estaban ambos muy buenos.
Los españoles somos un poco papanatas. Nos quedamos con la boca abierta ante lo que consideramos maravillas foráneas y cerramos los ojos ante las que tenemos en casa.
Me refiero a la comparación entre esas carnes de buey que nos llegan como “kobe” y la los auténticos bueyes que tenemos en estos lares, como los de Valles del Esla. Estos los he visto, son impresionantes, he comprobado como se crían, como se sacrifican y maduran y en que estado de calidad te llegan, incluso a casa si los pides por teléfono a la empresa. A los llamados “kobe”solo tengo que echarle un poco de imaginación a lo que voy leyendo por ahí, ponerle miles de Kms. de distancia, diferentes trasiegos entre distribuidores, diferentes condiciones de almacenaje, que te den un palo que te mueres por un trozo de carne fofa, etc. etc. y la verdad es que no me apetece demasiado. Pero como el masoquismo y el snobismo maridan la mar de bien en esta tierra de papanatas que tiende a lo hortera, que le vamos a hacer.
Para mí, donde se ponga un auténtico Valle del Esla, que sigan guardando el kobe en el congelador a ver si aparece un papanatas por la puerta.
Hola a todos,
mi primer comentario, y no será el último. Vengo de una familia de empresarios y amantes de la buena mesa. He disfrutado en muchas mesas y en otras no. “Muuu” no es un restaurante ni mucho menos, para 5 cucharetes. La carne es buena, sí, pero relación calidad precio es nefasta por mucho animal alimentado con cerveza y masajeado. No sé si puede recomendar un Restaurante, pero conozco uno en Alcorcón que puedes comerte un churrasco con una calidad superior y tiene una carta innovadora y exquisita. Un saludo a todos.
Me parece fantastico el restaurante, calidad-precio buenisimo, no te puedes ir sin probar la patata gallega, la ensalda de espinacas buenisima y carnes recomiendo pedirla poco hecha.
lastima de restaurante es desde hace 2 o 3 meses un desastre , no se que ha pasado
por cierto se me olvidaba vaya maitres que contratan yo alucino esas pobres chicas no saben ni donde estan