El Pedrusco de Aldealcorvo renueva su carta
10 Mayo 2010 por Cucharete | Compartir en Facebook | Enviar a Twitter
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Juan de Austria, 27
Madrid (Chamberí)
Iglesia (Línea 1)
91 446 88 33
40 - 50
El Pedrusco de Aldealcorvo situado en la C/ Juan de Austria, 27 (Madrid), del cual disponéis de un amplio artículo basado en una cena de Cucharete, renueva su carta. Añaden nuevos y vistosos platos, en los que ahora la cuidada presentación se une a la extraordinaria calidad de las materias primas que utilizan en su cocina. Ese fantástico horno de leña centenario continúa dando mucha guerra, y para otros asadores madrileños les resulta un verdadero quebradero de cabeza. ¡Imposible acercarse a sus asados!
Véase también: Restaurante El Pedrusco de Aldealcorvo - Artículo Completo
Cucharete: ¡Qué gratos recuerdos predrusqueros! Ya ha llovido desde que mi equipo puso por primera vez los pies sobre el Restaurante El Pedrusco de Aldealcorvo -fecha en la que le otorgó 5 cucharetes sin dudarlo ni un sólo segundo-. Son sensaciones muy entrañables las que regresan al presente, lo cierto es que, cuando mis chicos hablan de él, siempre logran que brote una sonrisa y se sonrojen sus mejillas, una silueta de felicidad inconfundible porque, en sus innumerables visitas, ya fuesen individuales o en grupo, El Pedrusco nunca les ha defraudado. Si se ponen nostálgicos, a su memoria viene rápidamente el inolvidable Cochinete de Cucharete, el mítico evento madrileño donde todos y cada de los asistentes disfrutaron como nunca, no sólo de una bacanal carnívora sin precedentes, sino de una calidad, un trato y una atención sin parangón.
Sentarse a la mesa del Restaurante El Pedrusco de Aldealcorvo supone dejar a un lado los problemas, olvidarse de todo aquello que nos inquieta, y ponerse sin temor alguno en manos de la familia Matesanz, pero… ¡en qué manos! Da gusto visitarles tanto en horario de comida como de cena y sentir en primera persona que su equipo hace todo lo posible -y en ocasiones hasta lo imposible- para que el comensal se relaje y que el paso por su refugio sea de lo más “gastroplacentero”. En realidad… te hacen sentir como en casa, o mejor dicho, hacen que su casa se convierta por unas horas en la tuya. Y eso, en estos días… ocurre poco, muy poco. Por eso, Ninillas, FlashBack y Rayo cada vez que van, marcan ese día en el calendario como FESTIVO, con mayúsculas y fluorescete amarillo porque, para ellos, ir a cenar al Pedrusco de Aldealcorvo es toda una fiesta gastronómica.
Cruzar el umbral de su puerta supone una vuelta al pasado, pero vivida en el presente. Incluso observamos en la imagen como pequeños fantasmas atrapados por los espejos se pasean con sus cámaras digitales por los salones… -pondría la mano en el fuego de que ése es un antepasado de Rayo-. Mires donde mires -ya sean paredes, estantes, techos, suelos…- encontrarás todo tipo de objetos variopintos que llevan una historia a cuestas, incluso antigüedades que cobran protagonismo siempre y cuando la imponente lámpara de rueda se lo permita desde lo alto. Todo ello en un entorno cálido y acogedor que incita a disfrutar de una larga estancia porque, aun cuando la comida o la cena ha llegado a su fin, en las sobremesas el comensal desea estirar el tiempo y permanecer allí lo máximo posible. ¿Quizás con unos buenos Gin-Tonics? ¡Qué bien se está en el Restaurante El Pedrusco de Aldealcorvo! Los Cucharetes, y unos amigos que os presentaremos al final del reportaje… Se quedaron hasta muuuuuuy tarde.
Ahora bien, el mayor tesoro del Restaurante El Pedrusco de Aldealcorvo se encuentra en el comedor de la planta inferior -que ahora se ha vestido más elegantemente y luce mantel y bajo mantel en todas sus mesas-. Sí, así es, ¡veo que ya os lo imaginábais! Me refiero a su horno de leña -de madera de encina, por supuesto- de prácticamente 300 años de antigüedad y que fue traído piedra a piedra desde Aldealcorvo -pueblo de la familia Matesanz- a la capital. En él, se asan los mejores cochinillos y lechazos de Madrid -¡confirmado en varias ocasiones!-. Eso por no hablar de sus fantásticos pimientos asados, de sus flanes… En fin, que ese horno no da más que alegrías a todo el que se sienta a la mesa de El Pedrusco, ¡es la auténtica joya de la corona de la casa!
Pero creo que lo mejor es empezar con el desfile de viandas que aquella noche mis chicos tuvieron el placer de disfrutar. Los acompañaron en esta ocasión Elena y Óscar y, precisamente, fueron ellos los responsables de que la comanda se hiciera demasiado extensa, pues no quisieron marcharse de allí sin probar platos clásicos de los que sólo habían oído alabanzas, a los que se unieron otros de reciente incorporación que tampoco dejaron de lado.
Lo primero en hacer acto de presencia en la mesa fue el aperitivo. Una suave y cremosa Vichyssoise servida en un chupito que preparó los paladares ante el festín que se avecinaba.
¡Uhmmmmmmmm! ¡Qué rico está el pan de El Pedrusco de Aldealcorvo! Incluso fue fotografiado en todo su esplendor en la crónica del Cochinete. Ese pan de hogaza que no te cansas de mojar en las salsas…
Para regar los entrantes se decantaron por un reconocido blanco de la D.O. Penedés, un fresco y exquisito Jean Leon Petit Chardonnay 2008 que encandiló a todos, además, en El Pedrusco de Aldealcorvo lo tienen a muy buen precio -19 €-, por lo que recomiendo que lo apuntéis en vuestra agenda personal de “vinos que no hay que perderse”, pues considero que cumplirá con creces vuestras expectativas “cincocuchareteras”. Incluso podéis deleitaros leyendo la historia de esta casa, mucho más que un sueño hecho realidad.
Abrieron la cena con esta fabulosa Ensalada fría de pimientos asados con escabeche y anchoa. Todo un fragmento del “Universo Gastronómico Pedrusquero”, con sus agujeros negros de crujiente de espinacas aderezados con una reducción de vinagre balsámico de Módena, sus nebulosas verdes de hilillos de puerro, sus asteroides a modo de trocitos de atún en escabeche, sus cometas de flores primaverales acercándose a gran velocidad a un Sistema Solar dominado por un delicioso núcleo rojo de pimientitos asados en el horno de leña… ¡Incluso creo que he visto a Saturno! Con sus anillos de cebolla girando sobre unas anchoas del cantábrico que envolvían una rica salsa vizcaína.
Ninillas os muestra el plato. ¡Cómo se nota que los pimientos la vuelven loca! Y más aún los del Restaurante El Pedrusco de Aldealcorvo. ¡Qué contenta estaba!
A mis chicos les sorprendió ver en la carta los Timbales de foie mi-cuit caramelizados con sus tostitas, pues no esperaban un plato así en El Pedrusco. Les comentaron que el foie era casero y decidieron probarlo.
Por supuesto, no decepcionó, más bien al contrario. En concreto, Elena no paró de untarlo en las ricas tostas de pan payés que venían con un chorrito de aceite de oliva virgen por encima.
Y… ¡Otra ensaladita! En esta ocasión se trata de una Ensalada de perdiz escabechada. Por lo visto, mis chicos querían desengrasar antes de pasar a los platos principales. A la riquísima perdiz escabechada se le unían unos boletus confitados con vino blanco, foie y un mézclum de lechugas. Todo ello aderezado con una vinagreta de Módena.
No sólo les encantó a mis chicos, Óscar y Elena también alabaron esta ensalada tan sabrosa.
¡La Primavera ha llegado!, aunque es cierto que hasta el momento el tiempo no la acompaña, sin embargo, en El Pedrusco de Aldealcorvo ha entrado de lleno y sirven muchos de sus platos con flores, también este Revuelto de boletus confitados con pasas y piñones. ¡Qué maravilla de revuelto!
La potencia del boletus -unida al dulzor de las pasas- se mezclaba en el paladar con el sabroso jamón. ¡Qué bocado tan suculento! Digo bocado pero, como podéis apreciar, fueron muchos los bocados, pues en El Pedrusco no sólo los platos son grandes, también lo son las raciones.
Con las Milhojas de verduras a la plancha, queso provolone y mermelada de tomate dieron por finalizados los entrantes. Éste es uno de esos platos sencillos que se elevan a la categoría de exquisitos si está bien ejecutado. Que ¿por qué digo esto? Porque es muy difícil que las verduras te las sirvan al punto, ya os digo, simple y al mismo tiempo tan inusual. Y en El Pedrusco lo consiguen.
Sobre una cama de crujiente de espinacas se disponían el calabacín, la berenjena, el pimiento, la cebolla, el tomate, la yuca, el provolone gratinado y unos espárragos trigueros. Todo ello acompañado con una rica mermelada de tomate. Rayo disfrutó enormemente de este plato, claro que, no más que el resto de comensales.
Es cierto que El Pedrusco de Aldealcorvo es un restaurante-asador de cocina tradicional castellana, lo cual puede limitar en principio a algunas personas a la hora de sentarse a su mesa, creyendo que la carne es su única baza de garantía. Pero no se dejen llevar sólo por las primeras impresiones porque… es un asador y… ¡mucho más! ¡Sus pescados están a la altura del mejor cochinillo segoviano! Y si no, vean este Atún rojo que mis chicos pidieron aquella noche.
Nadie esperaría un lomo de atún rojo así en este restaurante, pero allí estaba representado en su carta. El atún -de excelente calidad- estaba pasado por la plancha vuelta y vuelta en su punto justo y se servía acompañado por un coulís de frutos rojos, una salsa bilbaína y espolvoreado con pistacho por encima.
Con la llegada de las carnes a la mesa… ¡No se la jugaron! Y todo el equipo cucharetero pidió al unísono… ¡una botella de Vega Privanza Crianza 2005! ¿Recordáis? El excelente vino de la D.O. Ribera del Duero que disfrutaron todos los asistentes al omnipresente -siempre que hablamos del Pedrusco- Cochinete de Cucharete. Un tinto de color cereza intenso con carácter y personalidad. Sabían que no les fallaría, pues el Vega Privanza es el vino perfecto para acompañar el desfile carnívoro que se les presentaba a continuación.
Con sus copas servidas de Vega Privanza Crianza 2005 llegaron a la mesa estas Chuletillas de lechazo, que en El Pedrusco denominan Rizos. Si en un primer plano de la apetecible ración no adivináis el porqué, no os perdáis la fotografía en solitario de una de ellas.
A las chuletillas se les separa el hueso, dejándolos limpios de carne para poder cogerlas más cómodamente, sin “engrasarse”. Viene siendo como comerse una chuletilla a modo de piruleta, ¡pero a mordiscos!
Aunque esas chuletillas de lechazo se comen divinamente -sean con hueso o sin él-, porque estaban tremendamente tiernas y jugosas, bien frititas en aceite de oliva virgen y con una guarnición de patatas fritas caseras.
De las chuletillas rizo pasaron al buey, concretamente a este Solomillo de buey en costra de jamón con foie que, como Rayo me ha comentado, estaba… ¡Estaba de lujo! Como todo en El Pedrusco.
Era un solomillo de excelente calidad que efectivamente estaba al punto, pues así les gusta a mis chicos, y que se acompañaba por un crujiente jamoncito, unas patatas gajo y un poquito de queso.
No dejaron el buey de lado y también se animaron con 700 gramos de Carne roja al hierro -ración para 2 personas-. No era la primera vez que la pedían, y ellos saben de sobra que en el Restaurante El Pedrusco de Aldealcorvo es un plato obligado, por algo estaba presente en todas las mesas vecinas ese día ¡Y no me extraña!
La carne te la sirven fileteada y marcada vuelta y vuelta, lista para que la termines tú mismo, pues traen a la mesa una plancha de hierro al rojo vivo. ¡Anda que no disfrutaron mis chicos echando la carne y preparándola a su gusto! Si es que, ¡no hay más que verles las caras! En concreto, Rayo y FlashBack no pararon de echar filetillos al hierro, parecían maestros parrilleros.
Llegamos al auténtico rey de la cena: el Cochinillo asado, en este caso 1/2 cochinillo -lo que viene a ser una ración para 2 ó 3 personas-. Mis chicos no podían olvidar el fantástico Cochinete que vivieron hace apenas unos meses y, por otro lado, ir a cenar al Pedrusco de Aldearcorvo sin probarlo es imperdonable, o al menos, eso decían Óscar y Elena, quienes ya en la reserva dejaron claro que deseaban disfrutarlo para poder corroborar que es efectivamente… ¡el mejor cochinillo de Madrid!
Tras el primer bocado, no tuvieron ninguna duda y dieron la razón a los Cucharetes: “Es el mejor cochinillo asado de Madrid“. Pero es que, miradlo, no puedo por menos que echarle un verso que, aunque no me pertenece pues lo escribió Ignacio Sanz, creo que es el piropo más indicado que puedo hacerle:
“A ti, querido cochino
digno de veneración,
que eres regalo en el campo
y en la mesa bendición”
Antonio, ejerció de maestro de ceremonia y lo partió como manda la tradición, haciendo uso del plato. Y así, bajo la reluciente, dorada y crujiente piel, empezó a emerger la carne haciendo la boca golosa y demostrando que este cochinillo es el mejor manjar segoviano que podemos encontrar en la capital, tierno, jugoso y con un sabor inconfundible.
Aquella noche, mis chicos se dieron un homenaje en toda regla, pero es que no es para menos, en el Restaurante El Pedrusco de Aldealcorvo uno se siente homenajeado con cada plato. Hasta el momento habían disfrutado con sus entrantes, sus carnes y sus pescados, pero aún quedaba el colofón de la cena: sus postres. Empezaron con este Flan de Queso.
Ninillas me comentó que estaba delicioso, tremendamente suave. Se servía junto a un cremoso helado de vainilla, un coulis de frutos rojos y espolvoreado por encima de pistacho.
Lo tuvieron muy claro a la hora de ordenar en su comanda el Sorbete de limón al cava, debieron pensar que vendría bien para hacer la digestión porque…. ¡Menuda cena!
El sorbete venía muy bien presentado con un brochazo de coulís de frutos rojos y una flor flotando en su superficie. Qué… ¿Cómo estaba? Sólo hay que mirar la cara de Elena para adivinarlo: Riquísimo.
No podía faltar tampoco la Tarta de tres chocolates, que hará las delicias de cualquier chocolatero pues, como su propio nombre indica, el postre juega con el chocolate dispuesto en capas, concretamente tres, una de chocolate negro, otra de chocolate con leche y otra de blanco. Todas ellas coronadas por un atractivo crujiente de caramelo.
Además, también traía una bola de cremoso helado de vainilla. La Tarta de tres chocolates puso en pie de guerra a toda la mesa, pues todos querían ser los primeros en probarla, aunque fue FlashBack quien se adelantó al resto.
Tampoco se olvidaron de pedir el Tocinillo de cielo, precisamente por eso, porque parece que viene del mismo cielo. Lo comieron sin darse cuenta, pues es un tocinillo tremendamente suave, muy alejado de otros súperempalagosos que con una simple cucharadita ya te cansan.
Lo sirven junto a un rico helado de yogurt, unas lágrimas contundentes de coulís de frutos rojos y un poquito de polvo de pistacho por encima. Rayo no paró de meter su cucharilla en este tocinillo. Si es que… ¡No lo puede evitar! ¡Le encanta el tocinillo de cielo de El Pedrusco!
Finalizaron los postres con este Brownie de chocolate caliente. A mis chicos les suele asustar pedir brownies, pues lo habitual es que sean excesivamente pesados, pero éste no, su textura se asemeja más a la de un tierno bizcocho y sólo recupera el brownie en su sabor.
¡Qué rico estaba el Brownie de chocolate! Calentito y con el helado de vainilla por encima. Óscar adivinó pronto que aquello prometía y rápidamente se lo agenció.
Ahora es cuando vosotros os preguntáis: ¿Éstos quiénes son? Pues enseguida os saco de dudas. Ellos son lo más importante de mi humilde blog. Ellos son: ¡Lectores de Cucharete! Estaban sentados al lado de mis chicos, les reconocieron y… ¡se les presentaron! Ninillas, Rayo y FlashBack se quedaron boquiabiertos y no sabían ni qué decir. Estaban muy emocionados, pues nunca habían coincidido en un restaurante con unos verdaderos fans cuchareteros. ¡Y no os imagináis la ilusión que les hizo conocerlos!
Estuvieron hablando con ellos, intercambiando impresiones sobre diferentes restaurantes, pues este cuarteto es tremendamente activo, gastronómicamente hablando, y lo cierto es que han estado en muchísimos de los restaurantes a los que mis chicos han asistido. Pero lo mejor es que os los presente, de izquierda a derecha y de arriba a abajo: Luis, Víctor, Susana y Leticia. Todos ellos con un denominador común, la simpatía. ¡Ahí quedan inmortalizados para siempre en Cucharete! ¡Se lo merecen!



No dudaron en acompañar la sobremesa con unos cafés con leche y unos tés. Aunque ahí no quedó la cosa, porque la alargaron todo lo que pudieron y, después del café…
Después del café llegó la hora de los Gin-Tonics. Sí, últimamente mis cucharetes se están aficionando y a la mínima no dudan en pedirse uno. Pero la verdad es que, qué mejor sitio para disfrutar de una “copita postcena” que el Restaurante El Pedrusco de Aldealcorvo.
FlashBack y Óscar fueron los afortunados en esta ocasión, pues no tenían que conducir para regresar a casa, así que disfrutaron de su Martin Miller’s y de su G’ Vine mientras entre todos arreglábamos un poquito este país en crisis.
La londinense Martin Miller’s se combinó con tónica Fentimans. FlashBack continúa fiel a sus principios y no flirtea con otras. Por contra, la suavísima ginebra francesa G’ Vine se acompañó con tónica Fever-Tree, ya os habíamos comentado en artículos anteriores que dicen que es la recomendación del mismísimo Ferran Adrià a la hora de preparar un Gin Tonic exclusivo.
Tras una prolongada y disfrutada sobremesa llegó la hora de la retirada. Pero no quisieron marcharse sin inmortalizar el encuentro con “Los 4 Magníficos”. Nines, Rayo y FlashBack esperan coincidir con ellos más veces, porque la verdad es que lo pasaron muy bien con ellos. ¡Hasta la próxima chicos!
Mi equipo cenó en esta ocasión por 43 €/persona (que viene siendo una cena para siete personas con 5 entrantes, 7 platos principales -teniendo en cuenta los que eran para dos personas-, 5 postres, 4 botellas de agua y 7 cafés y tés). A lo que habría que añadir 2 botellas de blanco -a 19 €- y 2 de tinto -a 14 €-, así como 2 Gin Tonics -a 13 y 14 €-).
¿Sabéis lo que representa para nosotros el Restaurante El Pedrusco de Aldealcorvo? Calidad, atención, sensaciones familiares… Resumiendo… ¡Garantía de éxito! El Pedrusco es ese rinconcito que siempre recomiendas al amigo que te pide consejo, cuando ante una celebración especial, ya sea de pareja, de compañeros, de empresa o familiar te apunta: “Pero recomiéndame un restaurante de Madrid que no falle nunca, de los mejores que conozcas, en el que sepas que triunfaré seguro”. Y bien fácil nos resulta elaborar la respuesta… “¡El Pedrusco de Aldealcorvo! ¡Sin duda!”
Todo un 5 cucharetes que continúa en la cresta de la ola gastronómica madrileña.




5,0
Véase también: Restaurante El Pedrusco de Aldealcorvo - Artículo Completo
6 comentarios a “El Pedrusco de Aldealcorvo renueva su carta”
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Hola cucharetes.
Soy la primera en poner un comentario??? jejeje
Fue un verdadero placer coincidir con vosotros en el Pedrusco, uno de los mejores asadores de Madrid.
Calidad excelente, trato exquisito y buen precio.
Un 10 para El Pedrusco y su equipo y un 10 para vosotros.
Esperamos veros pronto
Un abrazo fuerte.
Soy una fan de la buena gastronomía, y por supuesto de cucharetes!!!
He cenado en el Pedrusco…y para los que disfrutamos de la buena comida este restaurante es una delicia.
Sus entrantes son variados, entre ellos me encantó el revuelto de boletus y la milhoja de verduras a la plancha.
Los platos son abundantes, bien presentados y sencillamente deliciosos.
Y llegamos a los segundos. Yo soy devota de la “chicha”..y os aseguró que el cochinillo se podía partir con cuchara, jugoso, tierno…en fin que todavia ahora recordándolo empiezo a disfrutar.
El solomillo también muy bueno, por cierto peazo de solomillo, calidad y cantidad que todo cuenta. Porque las raciones son muy generosas.
Los postres nos pusieron la guinda final a tan exquisita comida.
Es un restaurante estupendo para ir con tu pareja, con tus amigos, con tu familia….además tiene una carta que conseguirá complacer a todo tipo de palades…
Ya son varias veces las que he acudido al restaurante “El Pedrusco de Aldealcorvo”, que descubrí gracias a esta fantástica web.
Cada una de las ocasiones ha sido un éxito rotundo, no sólo para los asistentes que me acompañaban, sino también para mí, que disfrutaba en todas las ocasiones de esa gloriosa cocina y de la amabilidad y saber hacer de toda la familia.
No voy a repetir ahora la crítica que ya he hecho en el post donde anunciábais la oferta de este mes, así que os remito a leerla (he añadido el enlace al final), pero a pesar de ello, no podía dejar pasar este post para recomendar a todos aquellos a quienes les guste la buena cocina y el buen servicio una visita a este estupendo restaurante.
No sólo no se sentirán defraudados, sino que estoy completamente seguro que lo anotarán en sus agendas para volver una y otra vez, como he hecho yo.
http://www.cucharete.com/index.php/2010/05/11/comer-cenar-restaurantes-madrid-vino-gratis/#comment-6517
Un abrazo, y muchas gracias una vez más a Cucharete por esta estupenda web y al restaurante El Pedrusco por su fantástico buen hacer.
Fernando
Ayer cenamos en el Pedrusco de Aldealcorvo y sólo tengo buenas palabras. Nos gustó mucho el excelente servicio y la exquisita comida.
Después de un aperitivo muy original, pedimos de entrantes el foie y las verduras a la parrilla con provolone. Una combinación de sabores única y que seguramente copiaré en casa…
De plato principal, lomo de buey y cochinillo. Creo que fue de los cochinillos más tiernos y sabrosos que he tenido ocasión de probar.
Además, el vino y el postre que corrieron por cuenta de la casa.
La decoración rústica es muy acogedora, el servicio muy atento y la comida perfecta. Qué más se puede pedir? Sin duda, repetiremos!
Un sitio que recomiendo a los amigos de cucharete y que sugeriré a mis amigos para ocasiones especiales.
El sábado fuimos a comer, éramos 4 y la comida fue magnífica como siempre.
De aperitivo pedimos morcilla, que estaba perfecta, mollejas con habitas también muy tiernas y estupendas, alcachofas con boletus y foie así para empezar…jeje y luego 1/4 de cochinillo en su punto, crujiente y de muy buena calidad y un pisto con su huevito también inigulable. Y, las tartas de chocolate con una presentación estupenda también.
Totalmente recomendable para cualquier ocasión. ¡¡Un 10!!
Hoy he estado en “El pedrusco de aldealcorvo” y sencillamente me ha encantado.He disfrutado muchisimo con su ensalada de pimientos, con su milhojas de verduras y el lechal y de postre los tres chocolates. Ha sido un placer de verdad. El trato es muy correcto, amable y cercano. No veo la hora de volver. Gracias.
Por cierto es la primera vez que visitaba esta web y me gusta mucho y la idea de las promociones (que hoy he aprovechado una de ellas) es genial, sobre todo en tiempos de crisis.Gracias también.