Alfredo’s Barbacoa
14 Junio 2008 por Cucharete
-
Lagasca, 5
Madrid (Salamanca)
Retiro (Línea 2)
91 576 62 71
15 - 25
El Restaurante Alfredo’s Barbacoa es conocido en la capital por sus hamburguesas de carne de cebón. Un continuo boca-oreja piropea sin cesar difundiendo por la ciudad la frase: “Las mejores hamburguesas de Madrid”. Sus comedores dan cabida a unos 50 comensales y son exclusivamente para no fumadores. Su horario de apertura es de 13:00h. a 16:30h. (Sábados de 14:00h. a 17:00h.) y de 20:30h. a 24:00h. Cierra los Lunes. Dispone de otro local en la calle Juan Hurtado de Mendoza, 11, que abre los Lunes y cierra los Domingos.




1,9
Rayo: El Restaurante Alfredo’s Barbacoa que visitamos estos días, aunque ha añadido algún que otro nuevo plato, lleva más de 25 años elaborando sin cambio alguno su salsa barbacoa, su ensalada de col y sus conocidas tartas, manteniendo la pasión, el cariño y las ganas de antaño… ¡O eso dicen! Porque personalmente, me defraudó, y mucho.
No cabe duda de que nos encontramos ante un local mítico para la juventud madrileña, que incluso en la Red, etiqueta este restaurante una y otra vez en foros y blogs como el lugar por excelencia en el que poder disfrutar de las mejores hamburguesas de Madrid. Desde mi modesto punto de vista (con el que no tenéis por qué estar de acuerdo) la contundente “afirmación piropera” no se cumple en absoluto. Y a lo largo de este artículo os comentaré el porqué de mi decepción.
Nada más entrar, nos saluda sonriente un montón de gente que empapela literalmente las paredes de la zona de barra, demostrando la solera del local y las mil y una historias de hamburgueseros que por allí pasaron. Personajes famosos y desconocidos rodean a Alfredo una y otra vez, y conforman una viñeta histórica que sin texto alguno te muestra su trayectoria de una manera amena y cercana.
El ambiente se empapa de motivos representativos del Nuevo Mundo -denominación que se emplea desde finales del siglo XV- en el que se referencia a marcas y escenas legendarias que de una manera u otra ya forman parte de la historia americana. Como coleccionista de monedas y billetes que soy, llama mi antención la muestra de efectivo que -grapado- cubre alguna de las zonas de sus paredes: Billetes de Chile, República Argentina, Brasil, República Dominicana, Colombia… Y, cómo no, el omnipresente dólar, que a día de hoy en clara desventaja con el euro hace que suba el interés por Nueva York, sobre todo desde un punto de vista turístico para los que residimos por estos lares. ¿Iremos a cubrir alguno de sus restaurantes el equipo de Cucharete para la sección Cucharete escapa a…? ¡Quién sabe!
Así mismo, atraido por mi afán de coleccionar maquetas de coches a escala 1:18 -tendré más de 70-, me quedo un buen rato observando las vistosas placas de matrícula -la mayoría promocionales- que rodean la luz de emergencia. ¡Me quedo con la de Colorado y la de Nevada!

Recorriendo un larguísimo y estrecho pasillo -en el que alguien que lo visite por primera vez dudará si se puede cruzar o no- en el que encontramos a un lado y otro diversos cuadros, mapas, artículos, pañuelos, imágenes y fotografías que ya sientes que forman parte del espacio, llegamos a uno de sus comedores, no sin antes esquivar unas cuantas sillas y cajas amontonadas, que más que molestar, otorgan al lugar ese aire desenfadado y desordenado que convive perfectamente con la idea que se intenta transmitir al comensal. ¡Olvidaos del glamour! De otro modo os habéis equivocado de restaurante. ¡Se supone que vamos a comer una excelente hamburguesa! ¡No un cochinillo confitado!
El comedor huele a tiempos pasados, y únicamente los halógenos y el equipo de aire acondicionado nos hacen ver que todavía permanecemos en el presente. Los manteles de hule que recordamos de las casas de nuestras abuelas van a juego -¡cómo no!- con la bandera de los que siempre salvan al mundo en las películas más taquilleras… ¡Siempre! ¡Qué haríamos sin ellos!
Al fondo, “antes” de la cocina, Afredo’s nos ofrece otro comedor mucho más “de andar por casa” -nunca mejor dicho- pues como podéis observar no falta la nevera con congelador, el televisor, el reloj de pared, las figuritas… Un espacio realmente peculiar en el que incluso las servilletas del suelo que calzan la mesa tienen su encanto. No se puede negar que el lugar te envuelve con un clima propio e inconfundible. Tampoco se puede ser jóven y vivir -o pasarse por- Madrid y no probar el Alfredo’s Barbacoa. ¡Y será difícil encontrar mesa! Sobre todo los fines de semana.
Nuestras expectativas se ven frustradas cuando empieza a llegar la comida a la mesa… Obviamente, no esperábamos un trato ejemplar, ni un lujo glamuroso, ni una presentación sensacional, ni tan siquiera unas materias primas sorprendentes… pero sí una calidad notable, acorde a las impresiones del boca-oreja que nos había llevado a probar este local.
Después del aperitivo que nos sirvieron con las Budweiser -del que no voy a opinar- comenzamos con una ración de Chile con carne que nos dejó indiferentes… mirándonos los unos a los otros. No estaba ni bien ni mal, simplemente estaba.
También pedimos un Pan de Ajo con Queso que os muestran mis compañeros, y considero que sus impresiones son más que suficientes, por lo que yo no me extenderé más.
Cada uno optó por su plato principal -como solemos hacer habitualmente- y no pude dejar pasar la oportunidad de pedir la Súper Alfredos Burger con queso y bacon ¡La más grande! ¡250 gr. de carne de cebón! ¡La que más fama tiene! ¡De la que habla todo el mundo! Incluso tuve que jugar a pares o nones con el Sr. FlashBack para ver quien finalmente se hacía con semejante “manjar”.
Pues… ahí la tenéis, desilusión total en la mesa. Habíamos ido al Alfredo’s Barbacoa sólo por sacar en Cucharete esa super hamburguesa de la que todo el mundo habla bien y… ¡chof! No es que yo vaya a hablar mal de ella, pero sinceramente… no era lo que esperaba, ni mucho menos. Era una hamburguesa más.
La carta reza que la Súper Alfredos Burger viene con salsa barbacoa, patatas fritas y ensalada de col, y haciendo uso de un suplemento que marca la carta le añadí el queso y el bacon, aunque la ensalada de col no se ve por ningún lado.
La verdad es que queda un poco triste el plato, y como no había por donde cogerlo…
…intenté realizar alguna foto que lo vendiese un poco mejor, donde se pudiese apreciar la carne -como la imagen que va a continuación-, que no era de las peores que probé, no estaba mal del todo, pero excesivamente hecha y requemada. En cuanto a la calidad… le queda mucho para ser de las mejores hamburguesas de Madrid, o por lo menos para que yo lo diga.
Los platos de mis compañeros siguieron una línea similar como podéis leer en sus respectivas secciones, y como el disfrute no era el clima predominante en la mesa, optamos por pedir los postres para no dejar el artículo colgado, aunque sólo pedimos dos.
Aquí teneís la Tarta de chocolate que para mi gusto estaba excesivamente seca, lo que no cabe duda es que es un “trozazo” contundente. Quizás la desilusión que había llevado con la “super hamburguesa” no me permitía concentrarme en su sabor… quien sabe.
Pues así fue nuestra visita al mítico Alfredo’s Barbacoa, no estuvo a la altura de nuestras expectativas, y eso que somos de hamburguesas, que no todo son restaurantes de cierto caché, pues tanto FlashBack como yo, cuando vamos a la bolera, lo que cae ese día de cena… ¡Es una hamburguesa! ¡Siempre!
FlashBack: Decidimos hacer una nueva incursión dentro de la cocina típicamente norteamericana. Y de forma tan ortodoxa, que apostamos por asistir a uno de los más antiguos existentes en nuestra ciudad -si no ostenta ya esta posición-, desde que Alfredo o Alfred Gradus (su fundador) abrió sus puertas allá por Octubre de 1981. Sí, el mismo año del 23-F, el del atentado de Ali Agca contra el entonces Papa Juan Pablo II o la boda del Príncipe Carlos con Lady Di.
Parece obvio que la ambientación ha sido creada con la finalidad de potenciar las bondades en la cocina del saber hacer de este neoyorkino. Ex residente del conocidísimo, gracias a los largometrajes estadounidenses, barrio del Bronx. Desprende múltiples aires de nostalgia de la américa en la que nació y que recorrió con el fin de adquirir su sabiduría en la cocina comenzando por San Antonio (Texas). Su gran dote para las relaciones públicas parece ser la responsable de que tan lejos en la fama haya llegado no sólo en el barrio de Salamanca sino en todo Madrid.
Nos adentramos en un local desprovisto en cierto modo de mucho orden donde, hasta el último rincón, se ha completado con numerosas insignias del país de los cincuenta estados. Algunos ejemplos los representan las omnipresentes placas o neveras de la archiconocida marca de refrescos de Atlanta Coca Cola o las banderas del whisky de Tennessee Jack Daniels Old No.7 -Tennessee y no Bourbon, como muchos se empeñan en identificarlo, debido a su distinto proceso de elaboración- que a tantos nos han acompañado en múltiples ocasiones.
Una decoración con carisma para algunos, excesivamente cargante para otros y con una inteligible personalidad. Toda una ruta turística que comienza en su peculiar barra, una vez escalamos un pequeño número de escalores, y nos va guiando por unos cuantos salones comedores a lo largo de nuestra trayectoria.
Otra de las singularidades características de este restaurante, son las muchísimas estampas con las que nos topamos. Una gran cantidad de instantáneas en las que Alfredo o alguno de sus descendientes -no olvidemos que nos encontramos ante un negocio familar- aparecen o no acompañando a los múltiples personajes famosos o amigos. Los cuales han saciado su apetito sobre los manteles del local, atraídos por la curiosa pica en Flandes que ha sabido situar en la ciudad. ¿Podríais reconocer a alguno de ellos? Un simpático pasatiempo mientras accedemos a nuestra mesa.
Las mesas van cubiertas de uno de esos manteles con un diseño similar a los que, en tiempos, se solían llevar para realizar el típico picnic -palabra curiosamente no recogida en el diccionario de la R.A.E., pero sí en la Wikipedia- a las afueras de la ciudad. Sobre ellos, una cubierta de papel y una vajilla con solera. Servilletas de celulosa, botes de ketchup y mostaza, sal y pimienta son los elementos diferenciadores que nos acompañan.
Escogemos una de las situadas en un salón intermedio flanqueadas por imágenes del auténtico lobo de las colinas, el logotipo de las motocicletas puramente norteamericanas Harley-Davidson o escenas más propias de un spaghetti western. ¿Habrán sido tomadas también en el desierto de Tabernas? Alguna que otra cortina, algo desplazada de la moda, nos acerca a esa imagen más tradicional o un poco hortera, según se quiera ver.

En la carta encontramos Entrantes, Ensaladas, Platos a la Barbacoa y Burgers. Son éstas últimas las que más nombre parecen haberse creado en el boca a boca madrileño. Así pues, nos disponemos a probar una combinación de todas las secciones en las que abunda el uso de la parrilla. Como bebida, podemos acompañar nuestros platos con Budweisser, Heineken, Coronita o, como cerveza de grifo, Cruzcampo.
A pesar de que tambíen se ofrece Vino de la Casa, Sangría o Lambrusco -opciones con mucha salida pero que no nos parecen aportar mucho-, esta vez como coincidencia, parece que todo el equipo hemos coincidido en la misma elección. Se nos sirven nuestras cervezas al mismo tiempo que el aperitivo. Una singular Ensalada de Col a la carta (Coleslaw a la carte) aderezada con zanahoria en tiras, con la que vamos abriendo boca.
Como entrante, a pesar de que más bien se podría llamar aperitivo, degustamos el Pan de Ajo con Queso (Garlic Bred - W Cheese). Una pieza abierta en sus dos mitades que podría considerarse llevadero, sin escenificar gran protagonismo sobre la mesa. Quizás le falta un toque más personal. Algo más insinuante me resulta el Chile con carne, que os muestra Mademoiselle Ninillas, aunque lo dicho para el anterior plato se podría trasladar igualmente a este otro.
Mi elección principal son las Costillas de Cerdo (BBQ Spareribs). Presentadas sobre un plato de madera, la calidad de la materia prima es aceptable, aún no sorprendente. Su preparación a la barbacoa le aporta esa identidad que no consigue alcanzar la carne, por faltarle un toque esencial de jugosidad.
Incluso tratándose de la salsa, se echa de menos el carácter de potencia que se espera de este plato. Negándome a matar el sabor derrochando el ketchup o la mostaza situadas a mi derecha, cabe concluir que decepciona en comparación con elaboraciones similares fácilmente encontrables en restaurantes con el mismo tipo de cocina.
Respecto a la ración de Patatas fritas (French Fries), esperábamos al ordenarlas que realmente tuvieran una cierta distinción. Sin embargo, podemos comprobar como, si no son de las ya congeladas conocidas por todos, su sabor es muy cercano a ellas.
Nuestra gran desilusión llega, de cualquier forma, cuando toma lugar en la mesa la Super Alfredos Burger con queso y bacon. Ya que, del espectacular tamaño de esta hamburguesa de cebón -tal y como os muestra D. Rayo- con el que tanta fama ha acumulado, no apreciamos mucho atisbo. ¿Sería que no pedimos el tamaño correcto de la misma? En la factura sí que figuraba el que elegimos. Tras probar una pizca de la misma, de la sensación que nos produce en el paladar y sobre su presentación no podemos sino decir poco más de lo mismo.
Decidimos, por tener en cuenta el caso de que el día o las elecciones que hemos realizado no fueran las correctas, dar una oportunidad a los postres. Como aliciente, se nos comenta que son elaborados de forma casera. En primer lugar, la Copa Especial (House Special) se hace llevadera aún abusando bastante de la nata montada.
Respecto a la Tarta de chocolate -que os muestran mis compañeros de equipo-, se deja hincar la cuchara a pesar de no resultar muy vistoso. Además de faltarle ese algo con qué acompañarlo y que apague su carácter algo seco.
Se puede considerar que el Restaurante Alfredo’s Barbarcoa tuvo su gran esplendor al subirse al tren de la tendencia por la comida norteamericana iniciado en los años 70 en Madrid debido a la influencia recibida por la creación de las bases militares norteamericanas en nuestras tierras. Un tirón muy bien aprovechado y que todavía aún consigue que, día tras día, sus restaurantes cuelguen el cartel de completo.
Sobresale por mantener durante años las mismas recetas, pero se podría decir que peca por no haberlas hecho evolucionar con el tiempo. Así como aprovechar la disponibilidad de mejores materias primas y la potencialidad de unos cuantos detalles adicionales en la presentación. Eso sí, ha de reconocerse que no se puede pedir demasiado para un precio medio de unos 20 € por persona en esta zona.
Ninillas: El de hoy no es un restaurante de nueva apertura en Madrid, lleva 27 años abierto, tampoco sobresale por su estética, ni por la variedad en su oferta gastronómica, ni por… ¡Uff! Voy a parar un poco, que me queda mucho post por delante para meterlo todo en el primer párrafo. Hoy toca el Restaurante Alfredo’s Barbacoa, donde para muchos se pueden encontrar las mejores costillas y hamburguesas de Madrid, para mí, un restaurante que responde fielmente al dicho de: “Créate la fama y échate a dormir”.
Su historia comenzó el día en el que su propietario y alma máter del local, Alfredo, decidió que ya era hora de dar a conocer al mundo su destreza tras la parrilla dándole el toque americano, su toque, puesto que él es neoyorquino. Tras 5 años en su establecimiento de la calle Lagasca, vio que se le quedaba pequeño y amplió sus horizontes con un nuevo Alfredo’s Barbacoa en la calle Juan Hurtado de Mendoza.
Nosotros acudimos al primero, porque ya que nos ponemos… nos gusta ir al origen de las cosas. El restaurante en sí, pues qué queréis que os diga, viene a ser el de una tasca al estilo made in USA. Y no lo digo en sentido despectivo, soy muy consciente de dónde me meto y por qué, obviamente si vas al Alfredo´s no vas buscando manteles de hilo ni vajillas de porcelana fina.
Tiene capacidad para unos 45-50 comensales repartidos en tres estancias. Por un lado unas cuantas mesitas al lado de la barra nada más entrar, siguiendo por un pasillo angosto y repleto de barriles de cerveza y sillas nos encontramos con otro pequeño comedor, y finalmente el más grande, con vistas y olores directos de la cocina. Por supuesto, los baños chiquitillos y con un acceso poco recomendable justamente al lado de las neveras y los fogones.

El interiorismo, es obvio que no ha corrido a cargo de ningún estudio de decoración, se podría decir que su máxima es la de “no se pueden ver la paredes”, y por ello de ellas cuelgan todo tipo de cuadros del oeste, pósters de rodeos, matrículas, billetes, fotografías de clientes ya sean conocidos o no… En fin, cualquier cosa que tenga que ver con el país de origen de su fundador o con el restaurante, que viene a ser lo mismo.

Las mesas se distribuyen en sus tres estancias como caben, sin más, si caben 4… pues 4 y si caben 6… pues 6. Unas más juntas, otras un poco más separadas, pero vaya… que no creo yo que si vas, tengas en mente una cena íntima o romántica, lo cierto es que de eso tiene poco. En cuanto a su indumentaria, visten con un bajo mantel de hule a cuadros, que tal vez merezca ser renovado, y por encima uno de papel blanco con servilleta a juego. Vamos, que tenemos el conjunto “cañí” al completo. Por supuesto, sobre la mesa no faltan la mostaza, el ketchup, la sal, la pimienta y el elemento determinante: los palillos.
Bueno… el escenario está descrito por mi parte, vamos con lo importante del Alfredo´s Barbacoa, su propuesta gastronómica -reconozco que es bastante pretencioso hablar así, pero de alguna forma hay que llamarla-. Su carta presenta 4 apartados: Barbacoa, Burgers, Otras cosas y Ensaladas. Pero qué duda cabe que si por algo es conocido es por sus costillas de cerdo y sus hamburguesas. El resto de acompañamientos tales como los aros de cebolla y ensalada de col son a mi juicio simples añadidos que completan su oferta, pero desde luego nada relevantes bajo mi punto de vista, sobre todo su ensalada de col que suelen poner de aperitivo, nunca he entendido el por qué de su éxito, lo mismo me pasa con su salsa barbacoa, cuentan con receta propia, pero a mí… ni fú ni fá.
Íbamos el trío calavera y a la hora de pedir, pues costó ver lo que pedía cada cual, más que nada porque aunque cuentan con platos como Chuletón T-Bone, Lomo Alto de Cebón o Filet Mignon, pues… sinceramente, no lo veo como un local en el que pedirlo. Tras un rato no excesivamente largo para nosotros, pero que sí debió de serlo para los camareros que vinieron como 4 veces a ver qué queríamos, nos tomaron nota. Empezamos con el Pan de ajo con queso. Y ¿qué queréis que os comente? El precio, por decir algo, pues nada, la ración salió a 2.80 € +IVA. El sabor… pues con ese importe poco se puede exigir. Ahí queda… Pan de ajo con queso y punto.
En esta foto os muestro el Chile con carne. A mi parecer, pedir por pedir… porque la verdad es que la potencia de un plato como éste no la vi, al igual que la carne.
Rayo eligió la Super Alfredo´s Burger, desde luego la hamburguesa no es comparable a las que se sirven en los fast-food, pero de ahí a catalogarla como de las mejores de Madrid… sinceramente, para eso queda un trecho. Carne, pues sí, efectivamente era carne, pero de gran calidad… Era carne, sin más. Mismo comentario puedo añadir para las Costillas de FlashBack.
Yo elegí la Brocheta de la casa, y aquí estoy con ella sonriendo, dos minutos más tarde dejé de hacerlo.
Probé un trocito y el resto se quedó en el plato, el porqué es bien sencillo. Cuando la carne es de gran calidad, puedes pedirla al punto, e incluso al punto menos, te gustará. Ahora bien, cuando la carne es carne normal y corriente y te la ponen cruda, pues por mi parte se queda en el plato. Cierto es que por los precios que barajan no se puede exigir más, pero sí que directamente asen bien la pieza, por mucho que pidas que te la pasen más… es como echarle sal al puchero después de retirarlo del fuego.
Normalmente a estas alturas es cuando suelo decir que íbamos hasta las trancas y que no cabía más en nuestros estómagos, hoy, por primera vez y sin que sirva de precedente no es así. Yo iba a por los postres, más que nada por necesidad, y bueno… cuentan con tartas caseras, nada del otro mundo en cuanto a originalidad, pero tampoco vas a pedirle al sitio unos postres con espumas y diferentes texturas. Elegimos la Tarta de chocolate, por ir a un valor seguro, y nos la comimos, más que tarta era bizcocho, pero se dejaba comer.
De entre sus helados: la Copa especial, poco que añadir, diferentes bolas de helado comercial y nata de bote por encima. Me voy a repetir, pero vuelvo a reiterar, no es un sitio al que fuera con intención de pedir helados caseros.
Otra novedad, hoy no os voy a enseñar el baño, no estaba sucio ni mucho menos, pero si habéis visto cómo es el restaurante os podéis imaginar el estilo y condiciones del aseo.
Lo que no es novedad y espero seguir manteniendo, son mis detalles. Aquí hay que ir desgranando y no sé yo si seré capaz de explicarme. No era la primera vez que iba al Alfredo´s Barbacoa, con franqueza, iba a por los 3 e incluso 3.5 cucharetes, todo por sus hamburguesas, por sus costillas, por el recuerdo que de él tenía. Obviamente su decoración y atrezzo no da para más, pero da igual, uno sabe dónde va y por qué va. Y ahora que estoy escribiendo, debo decir que para mí el Alfredo´s no es lo que fue, tiene una fama ganada justamente en días pasados y explotada en los presentes, pero no hay más y lo siento, pero bajo mi punto de vista, ni de lejos son las mejores hamburguesas de Madrid, tal vez lo fueran, hoy en día no. Tampoco me preocupa en exceso, está reventado y lo seguirá estando, y es que como todo en esta vida… para gustos se hicieron los colores.
Cucharete: El Restaurante Alfredo’s Barbacoa lleva muchos años conservando el puesto que le otorgan los jóvenes madrileños en cuanto a sus aduladas hamburguesas, aunque mi equipo terminó su visita francamente decepcionado, quizás un mal día, quizás unas expectativas excesivamente elevadas después de escuchar una y otra vez recomendaciones de diversas voces. Mi equipo cenó por 19 €/persona, tres personas, con 2 entrantes, 3 segundos, 2 postres y 3 cervezas.
Un ambiente muy peculiar y… dicen que las hamburguesas…
Las espectativas frustradas.




1,9
30 comentarios a “Alfredo’s Barbacoa”
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hombre, un 1,9… estoy con vosotros en que el pan con ajo es bastante malillo, y que los postres no son nada del otro mundo, pero las hamburguesas, aunque no sean las mejores de Madrid (cuales os parecen a vosotros las mejores de Madrid?) creo que merecen al menos llegar al 2,5 (aprobado raspado en total).
Bueno chicos, yo estoy en parte de acuerdo con vosotros, ya que habéis ido al de Lagasca. De los dos restaurantes, el de Juan Hurtado de Mendoza es el que merece más la pena, pero de largo. En cualquier caso, las hamburguesas son riquísimas, pero ciertamente, las mejores de Madrid quizá sea mucho decir. Pero vamos, las veces que yo he ido a Alfredo’s, en cualquiera de sus dos locales, lo que más me ha decepcionado no ha sido la carne, sino el servicio y la atención de sus camareros que calificaré de “peculiar” a secas, por no extenderme.
En fin Pilarín, q
(asco de teclado de portátil, oye…)
Que decía yo que les daría un 2,5 por lo menos, que habéis sido duros, chicos… jejejeje
Salu2 a to2
Bueno, chicos/a después de leer todas las criticas que haceis sobre los restaurantes a los que acudis, y de salir plenamente de acuerdo en la gran mayoria de veces, he de decir que con este restaurante se me ha caido un mito, tenia muchas ganas de acudir y probar esas magnificas hamburguesas (de hecho, esta mañana he pasado por su puerta y he estado tentado a cenar ahi…), pero fiándome de vuestro criterio, y al comprobar graficamente la “calidad” de los platos creo que voy a prescindir de visitarlo…
Muchas gracias por todo y seguid así que este blog vale su peso en oro! un saludo!
Estuve el año pasado en verano (después de tanto leer sobre las hamburguesas) en el de Juan Hurtado de Mendoza.
Habíamos llamado el día anterior para reservar y perdieron la reserva, con cabreo por nuestra parte. Nos ofrecieron mesa en fumadores y como no somos demasiado quisquillosos aceptamos. Lo que pasa es que la ventilación era nula.
Las hamburguesas estaban ricas, pero el trato de los camareros fue lamentable, el servicio que nos dieron ya lo habéis visto…
Así que no he vuelto. Ni creo que lo haga…
¡Totalmente de acuerdo!
Fui al Alfredo’s con unos amigos no hace mucho, porque todo el mundo decía que eran “las mejores hamburguesas de madrid”… y fue una auténtica decepción, ¡jamás vuelvo!
Sinceramente, y aunque suene pedante, yo hago mejores hamburguesas en mi casa…
Y además, el servicio me pareció pésimo y el resto de la comida muy normalita, así que… no puedo estar más de acuerdo con vosotros, chicos.
No vuelvo, seguro.
Un abrazo,
Lau
Estimados Cucharetes! Tenéis razón en afirmar que la juventud madrileña aprecia en exceso Alfredo’s Barbacoa, y es precisamente por la trayectoria del restaurante y la relación calidad-precio por lo que sigue siendo considerado el sitio donde sirven “las mejores hamburguesas de Madrid”, asi lo recojo en mi blog.
¡Habéis sido muy severos con el pobre Alfredo!
Un saludo de un admirador,
Pablo
Pues hombre, vale que el sitio es cutre y tal, pero yo he de decir que a mi para nada me parecieron malas sus hamburguesas y que quiza la eleccion de los postres no fue la correcta.
Yo he ido al menos tres veces al Alfredo’s de Juan Hurtado de Mendoza y quizá ese ha sido el otro fallo que habeis tenido, ir al de Lagasca. Os aseguro que el sitio gana enteros solo con poder hablar con el “personaje” que da nombre al restaurante, ese “Marlboro Man” como el se define que se paso la cena hablando con nosotros y se negaba a dejarnos marchar del lugar a base de chupitos de Jack Daniels.
En definitiva, que quiza el sitio no cumple las espectativas de los paladares de los Maeses Cucharetes, pero viendo los sitios donde vais de cena ultimamente tampoco es algo que me extrañe mucho. Como apuntan por ahi arriba 2,5 yo si le daba y 3 si se tiene oportunidad de hablar con Alfredo.
Yo personalmente no he ido, pero es verdad que en la web al menos he leido buenísimas referencias.
Por lo tanto yo sí creo (y por las fotos es más que una creencia) que si no cumple con las expectativas hay que ser severo en la crítica.
Al final internet es un medio que puede tener una “función social” y reconducir un poco determinados locales cuando se “duermen en los laurales” dando toques de atención.
¿A quién no le ha pasado que descubre un local muy bueno, se lo recomienda a todo el mundo, empieza a hacerse famoso… y al final cuando vuelves las raciones son infinitamente más escasas, la calidad peor, el trato pésimo…? pero ah que como es famoso y ya no tiene problemas en colgar el cartel de lleno, pues nunca vuelve a ser lo que era.
Quizás con criticas como ésta las cosas sí se puedan redirigir.
Lo que se ve en las fotos y se aprecia en la crítica efectivamente no es como para darle la fama que tiene.
Y en tiempos de crisis hay que escoger muy muy bien donde uno se gasta los cuartos…
lo siento, pero a mí no me gustó nada, no tiene nada de especial, la carne no está nada hecha, las salsas son malísimas y las patatas igual.
el brownie, los he visto mejores y ese aperitivo inicial con zanahoria es penoso.
Fui hace menos de un més al que está cerca de Cuzco y dejó mucho que desear.
por mi barrio hay muchos más de menú de 9 euros en los que se come muchíiiismo mejor.
Besos
Yo he ido 3 veces al de la calle Lagasca y también me defraudó, si pides la carne poco hecha, te la traen cruda, si la pides muy hecha, parece un zapato… el trato deja mucho que desear y no creo que se deba confundir “encanto” con ***** o *****…
como apunta otro comentario, ¿cuales son para vosotros las mejores hamburguesas de madrid?
como amante de la cocina mexicana, podríais a alguna y hacer la crítica
de alguno de ellos…
gracias y buen trabajo
Buenas,
La verdad es que suscribo vuestra crítica.
Yo fui hace unos meses al mismo al que habeís ido vosotros. Realizamos reserva y cuando llegamos había un montón de gente, por lo que pensamos que el retaurante iba a merecer mucho la pena.
Los entrante más corrientes que molientes, el servicio no demasiado atento aunque no tuvimos que esperar demasiado entre plato , es más nos atendieron demasiado rápido.Entiendo que había mucha gente pero parece que nos estaban echando.
En cuanto a la comida, las hamburguesas sí me gustaron bastante, no para tirar cohetes pero la calidad de la carne y el saber me parecieron buenos.
Ante las prisas que nos metieron decidimos no pedir postre e irnos a una heladería. Yo volvería al restaurante, pero sin demasiadas espectativas. Como cuando vas a un Mc donals o a un VIP.
Muchas gracias.
Jo, pues vaya chasco. Yo también lo tenía en la lista de pendientes desde hacía tiempo…
Suscribo la pregunta de Adrianete, ¿cuáles son para vosotros las mejores hamburguesas de Madrid?
A mí me han hablado bastante bien del *****, por tribunal, habrá que darle un intento. Y hace unos días me comentaron uno por la zona del bernabeu pero… ¡no me acuerdo! :’(
Hola a todos los que nos realizáis la misma pregunta.
Sabréis cuales son -para nosotros- las mejores hamburguesas de Madrid cuando publiquemos el artículo del restaurante que merezca esa mención
Pero tranquilos, que tampoco es la más cara del mundo, que por cierto, ya cerró ese local.
Un saludo
Hola cucharetes!!!
hasta ahora siempre he acertado con vosotros, pero esta vez tengo que decir que no estoy de acuerdo. Como dicen por ahí, habéis sido demasiado duros! no se trata de un restaurante, sino de comer hamburguesas de calidad y a buen precio, y sin ser una cena de esas largas!es ir a comer una hamburguesa!!! eso no puede coimpararse con ir a comer de mantel!creo que es esencialsaber a qué se va a Alfredos para disfrutarlo! y coincido con alguno en que el local de cerca de cuzco es mejor que el de lagasca (yo he estado en los dos). Está el típico día que te apetece una hamburguesa, no macdonals pero tampoco entrar en un tony romas, y me parece que Alfredos es perfecta! yo comí una tarta, no recuerdo de qué, creo que era de oreo pero no sé si me equivoco, y estaba buenisima!!!No se trata de que sean las mejores, pero yo humildemente creo que es una muy buena opción!Un abrazo a todos!
Hola Marta,
Ninillas ya conocía Alfredo’s Barbacoa, y aun así, íbamos buscando un 3 - 3.5 cucharetes, porque como bien indicas, sabíamos a lo que íbamos, a tomar una hamburguesa, de las mejores de Madrid, como se dice. Obviamente no buscábamos manteles de hilo. Pero nos defraudó enormemente.
Ninillas relata en sus habituales detalles finales -que copiamos a continuación- de una manera muy completa la respuesta a tu comentario:
“Lo que no es novedad y espero seguir manteniendo, son mis detalles. Aquí hay que ir desgranando y no sé yo si seré capaz de explicarme. No era la primera vez que iba al Alfredo´s Barbacoa, con franqueza, iba a por los 3 e incluso 3.5 cucharetes, todo por sus hamburguesas, por sus costillas, por el recuerdo que de él tenía. Obviamente su decoración y atrezzo no da para más, pero da igual, uno sabe dónde va y por qué va. Y ahora que estoy escribiendo, debo decir que para mí el Alfredo´s no es lo que fue, tiene una fama ganada justamente en días pasados y explotada en los presentes, pero no hay más y lo siento, pero bajo mi punto de vista, ni de lejos son las mejores hamburguesas de Madrid, tal vez lo fueran, hoy en día no.”
Un saludo.
Es cierto. Yo conocí este restaurante hace mucho cuando tenía 20 años menos y con los delirios de la juventud (y el poco dinero) no paraba en remilgos. Buscaba un sitio que no fuera “cool” (adaptando el término a hoy) y en el que comiera buena carne antes de irme a escuchar jazz. Pero ahora ya no es lo mismo, pasa lo que pasa con todos los que viven de los recuerdos y explotan una idea que hace años en sus comienzos es original pero despues de un largo tiempo algo nuevo tienes que poner a la venta y los mitos tipo: las mejores hamburguesas de Madrid, cuesta mucho manternerlos.
Pues yo hace tiempo que no voy pero he ido muchas veces y sólo puedo hablar de las hamburguesas, que es lo que tomo siempre y creo que están muy buenas. La carne al punto que pides y con unos acompañantes muy correctos. Además a la “decoración” del sitio le encuentro un cierto encanto, como cuando se puede oir música country. En fin, creo que el sitio está bastante bien para lo que está, para tomarse un hamburguesa acompañada de una cerveza americana a un precio razonable, evidentemente no le podremos pedir nunca que sea un besugo a la donostiarra
Pues yo pienso ir este 26 de julio, que estare en Madrid. Ya os comentaré que me parecio
Pues coincido plenamente. Fui la primera vez hace más de diez años y luego he acudido mas o menos una o dos veces al año, pero desde hace 3 años deje de ir.
Lo definís muy bien con lo de “Cría fama y échate a dormir”
Una lastima, pero es que hasta las hamburguesas del ***** estan mejor (entre semana, pero no se os ocurra ir un finde que no dan a basto)
Una lastima, a ver si con criticas como esta espabilan, pero no creo ya que el negocio va bien y siempre esta lleno.
Saludos.
” Muy decepcionante y poco recomendable ” … así es como describiría Alfredo´s Barbacoa.
Me decepcionó bastante, la verdad.
Tanta fama con la salsa de las costillas… y las hay mucho mejores en otros restaurantes de la ciudad.
Alguno ha ido justo después de limpiar el restaurante? Igual la comida no sabe igual….
Me pareció desastroso las cámaras de los helados abiertas y las tartas allí encima sin tapar y todo el mundo pasando por encima…
Si no te da asco comer en un sitio poco limpio o por lo menos con aspecto de no estarlo….
Quizá por conocerlo merezca la pena, pero poco más.
Yo he ido mucho por Alfredo`s. Dejé de ir cuando la comida empezó a “malear”, pero puedo decir que unos añitos atràs convencía bastante. Un día viniendo de la Feria del Libro intentamos ir con unos amigos y aquello era el “burrriking” ideal para “papases” y “mamases” que intentan sorprender a sus retoños con las típicas hamburguesas y la coca-cola, sólo que faltaban los payasos como música de fondo y sobraba el country que parece que es lo poco autèntico que queda del lugar. Me comentan que también cambian a menudo de personal de servicio
Queridos amigos, en primer lugar daros mis felicitaciones por este proyecto vuestro. Por otro lado me gustaría comentaros que habeis cometido un pequeño error al visitar el restaurante de C/ Lagasca, que aunque es el primero de los dos existentes en la capital no es en el que normalmente trabaja el equipo originario de Alfredo ya que estos se encuentran en C/Juan Hurtado de Mendoza. Por otro lado tampoco espereis mucho mas glamour en el otro restaurante ni un trato mucho mas exquisito, aunque reserves (muy recomendable) prepárate para esperar una media de 30 minutos mas, pero bueno…. contando en eso no es demasiado problema. Eso si, la carne es de primera, sin trampa ni cartón ni aliños “misteriosos” y el cocinero de este local si que le tiene cogido el punto a la parrilla. En mi opinion, es la mejor hamburguesa de Madrid, en relación calidad/precio y el que piense lo contrario que mencione el lugar dónde partiendo de esa relacion sirvan “la mejor”. En cuanto a la puntuación… me parece que por una visita suelta directamente se puntue tan despreciativamente (un mal dia lo tiene cualquiera) me parece simplemente injusto , probablemente si le dais una segunda oportunidad y visitais el de C/ Juan Hurtado de Mendoza, en algo cambieis de opinion, aunque si ya de entrada no os ha gustado…. me huelo que opinareis mas de lo mismo. He dicho.
Hola,
Sabéis dónde se puede comprar la carne de cebón que ponen en Alfredos Barbacoa??
He preguntado en un mercado y me han mirado raro al decirles que las queria para hamburguesa.
gracias cucharetes!!!
Reconozco que es un restaurante con mucho encanto y donde he comido una de las mejores hamburguesas.
La carne es muy buena y sabe a carne, lo que es muy importante.
La ensalada de col muy bien lograda y no es dificil terminarte el plato entero.
Creo que habria que subir la puntuacion y mas cuando hay sitios que, ademas de caros, dejan mucho que desear con las comidas tipo alfredo´s.
Muuu bien chicos seguir así…….por cierto, esta noche iré con unos “coleguitas” pa ver como siguen las hamburguesas y la cervecita.
“Cuando la carne es de gran calidad, puedes pedirla al punto, e incluso al punto menos, te gustará. Ahora bien, cuando la carne es carne normal y corriente y te la ponen cruda, pues por mi parte se queda en el plato” Esto dice Ninillas… y perdonen que les diga, ustedes han estado realmente en Alfredos? En este local, puedes hablar pestes de la decoracion, del servicio, del W.C. de todo lo que quieras, peroooooo… de la carne no se puede decir ni MU, ni MA, es ternera gallega de primera calidad que suelen recibir incluso dos veces al dia. Sinceramente hermosa, según tus comentarios queda patente que no tienes la mas remota idea de lo que es una buena carne. Y cuando hablais del decorado… vamos a ver… Alfredos es otra movida, aqui no han tocado manos de ninguna empresa de decoracion, ni saben lo que es marketing, ni falta que les hace… Alfredos es algo rústico, impulsivo, el centrarse en dar la mejor calidad al mejor precio, pero en el plato no en halogenos, platos gigantescos, manteles finos ni demás memeces. Hoy por hoy aunque seguido muy de cerca por el Home Burguer Bar, Alfredos sigue sirviendo la mejor hamburguesa de los madriles y a ese restaurante se va a eso, unica y exclusivamente a eso.
“Rayo” dice lo siguiente: “Carne, pues sí, efectivamente era carne, pero de gran calidad… Era carne, sin más” Que pasa? prefieres que te pongan carne de menos calidad? o que le metan aliños, conservantes y colorantes?? aqui es cuando mas he flipado. Creo que os habeis confundido de restaurante para vuestra web, esto es otra historia y desde luego no apta para aficionados a gourmets de medio pelo. Plumero? si, el que se os ha visto.
Amén.
Yo no puedo opinar del local de Lasgasca, pero he ido varias veces al de juan Hurtado de Mendoza. Sé perfectamente lo que me voy a encontrar ahí, porque no han cambiado ni el estilo ni la calidad desde que lo conozco (mas de 20 años):
- ninguna floritura
- buena hamburguesa, sin mariconadas, no pidas otra cosa
- buena barra de ensalada
- buena relación calidad-precio
si no espera más, no sales decepcionado.
Suscribo totalmente. No he estado en el de Lagasca, pero en el de Juan Hurtado de Mendoza, si bien la comida es pasable (solo), el servicio es tan terrible que no merece la pena.
He ido en tres ocasiones, y el trato recibido la ultima vez fue la gota qeu colomo el vaso. No vuelvo.