El Alcázar (Pontevedra)
18 Julio 2007 por Cucharete | Compartir en Facebook | Enviar a Twitter
-
Peregrina, 16
Pontevedra
886 214 812
15 - 25
Mesón-Tapería en pleno centro peatonal de Pontevedra con especialidades en carnes, pescados y verduras a la brasa a parte de diversas tapas y raciones entre las que destacan las tablas de ibéricos y quesos. Disponen de menú del día y menú para grupos.




2,5
Rayo: Un cómodo mesón pontevedrés situado en la peregrina, una de las calles peatonales más transitadas del centro de la ciudad del Lérez, reconocida por su precioso casco antiguo que por estas fechas de buen tiempo se plaga de terrazas, en las que antes de la cena nos recreamos con unas frescas cañas.
Aprovechando que estaba con Emiliano -un viejo compañero al que le encanta la carne, sobre todo la argentina- y sin tener decidido de antemano el local, decidimos dar un paseo por el centro y seleccionar a ojo de buen cubero un lugar al que no hubiésemos asistido con anterioridad.
Encontramos carnes a la brasa en la carta de la fachada y… ¡Para dentro!
Como en todo buen mesón, abunda la madera y los tonos cálidos. La barra, a la altura de la calle presenta un aspecto cuidado y ordenado.
Largas hileras de botellas conforman una correcta bodega a lo largo del establecimiento en la que destacan riojas reserva de mi agrado, como pueden ser el Marqués de Arienzo o el Marqués de Murrieta, o riberas del duero como Carmelo Rodero o Finca Villacreces. De todos modos, posteriormente a la cena había que coger el coche, por lo que optamos consecuentemente por una botella de agua para refrescar nuestros paladares.
Algún que otro barril despistado ameniza la decoración de las mesas de barra, ideales para que un local “enxebre” seduzca a sus visitantes durante el ir y venir de unas cañas y unos pinchitos.
Bajando las escaleras encontramos el comedor, mucho más sobrio en cuanto a decoración -la mayoría de las paredes están vacías- pero acogedor de todos modos, ayudado en gran medida por su tonalidad anaranjada y piedra vista a media altura que le transfieren un aire rústico muy agradable.
Armas blancas rellenan los huecos y lucen sobre las mesas de los comensales, como dijo Santiago -nuestro ocurrente camarero- en tono gracioso: “Cuidado, no se les vaya a caer encima“.
Una pantalla plana completa el aderezo del local.
Las mesas no destacan por su vajilla, cristalería o cubertería, pero están correctamente vestidas para la categoría del local y se agradece ese mantel -aunque medio plastificado- que tanto cuesta encontrar a día de hoy en restaurantes similares, donde el papel barato y de baja calidad se adueña de todo (como de las servilletas en este caso).
Emiliano y yo decidimos compartir los platos que íbamos a degustar y luego de debatir durante unos minutos cuáles serían los afortunados, comenzamos con unas Setas con jamón ibérico que presumían de un buen precio en carta.
El jamón no era de sobresaliente pero podría decirse que estaba correcto, las setas dejaban más que desear… es obvio que no estamos en época y que hablamos de un producto altamente delicado, pero esperábamos más.
No podía faltar una Ensalada Alcázar, pues entre tanta carne, qué mejor que un poco de verde para acompañar tanta caloría. Una ración muy abundante como podéis apreciar.
Llegados los segundos, atiborrados de proteinas, la cena continuó su curso. Una Brocheta mar y tierra, que entremezclaba la carne con unos langostinos a la brasa entre pimientos y tomatitos. Muy sabrosa la verdad.
Una pequeña pero acertada guarnición le hacía compañía. Emiliano vivió una graciosa experiencia con el pincho… ¿estaría vivo?
Y como buenos norteños comedores de fondo, optamos por un enorme Surtido ibérico a la brasa. Ya avisaba la carta que era un plato para dos personas, pero esa indicación no ahuyenta a carnívoros insaciables, como comentó jocosamente Santiago: “No venís de broma por lo que veo…”
Quizás las carnes lucían más grasa de la esperada, pero pensándolo bien… unos pocos lípidos para el cuerpo no vienen mal de vez en cuando.
Tanto la brocheta como el surtido ibérico venían acompañados de patatas deliciosas, fritas en un aceite nada deteriorado. ¡Pocas quedaron carallo!
No podíamos más pero algún postre había que tomar, un artículo de Cucharete sin postre es como en día sin pan… Así que pregunté al camarero por sus postres caseros, a lo que me respondió que había sido una mañana tan ajetreada que no habían tenido tiempo de elaborar sus tartas entre las que recomendaba la de queso, y únicamente disponía de la opción del Arroz con leche, que he de decir que no era de mi gusto, lo encontré excesivamente gelatinoso.
No se trata de un local caro, pues hay que tener en cuenta que estamos en el mismísimo centro. Si perteneces al gremio de los carnívoros… te gustará.
Cucharete: Un acogedor y céntrico restaurante donde disfrutar de todo tipo de cocina a la brasa: carnes, pescados y verduras. Ideal para tomar unas cañas a mediodía en su planta superior acompañadas de unos pinchos fríos o calientes. Mi equipo cenó por 20 €/persona, con agua.
La atención del servicio. Sus patatas fritas. El precio, teniendo en cuenta que estamos en pleno centro.
La decoración del comedor. Quizás cojea un poco en la calidad de sus materias primas, habría que regresar para confirmarlo.




2,5
5 comentarios a “El Alcázar (Pontevedra)”
Escribe un comentario
IMPORTANTE: Por favor, intenta que tu comentario tenga que ver directamente con el restaurante analizado. Para cualquier otra comunicación tienes disponible la sección de contacto.



Cucharete colabora cada semana con el programa "
Cucharete interviene en 3 ocasiones, tanto los Sábados como los Domingos, en el programa dirigido por Curro Castillo: "
Cucharete colabora con una columna semanal en el suplemento "Cosmópolis" de prensa escrita del 






Hola a todos los lectores. Es la primera vez que escribo un comentario,a ver como sale, ya me toca por alusiones.
El mesón “El Alcázar” es un sitio aceptable, creo que le va bien la nota de 2,5, vamos que sería un aprobado raspado.
El local es sencillo, sin ningún lujo pero está todo muy limpio y cuidan la presentación. Lo mejor es la situación, en pleno centro de Pontevedra, en una calle peatonal, por donde pasa todo el mundo, o sea, que no debería faltarle clientela.
En cuanto a la comida, decir que es bastante barato, unos 20 euros que está muy bien, además teniendo en cuenta que es céntrico, también es verdad que se trata de una ciudad pequeña, para los que estamos acostumbrados a los precios de Madrid y otras grandes ciudades, nos sorprende el precio. Bueno, como podéis leer arriba, pedimos de primero una ensalada, muy abundante y bien presentada, con ingredientes variados. También se pidió jamón serrano con setas, a mi el jamón me gustó, pero las setas parece que tenían varios dias en la nevera, en fin, que eso siempre es complicado de conservar.
En cuanto a los segundos, me gustó mucho la brocheta, con esa mezcla de langostinos, carne y verduras varias, que hacía honor a su nombre. En cuanto a la carne, pusieron una mezcla de carne de ternera y cerdo que no estaba mal, es verdad que tenía grasa, pero bueno, ahí está la gracia, es lo que le da el sabor.
Sobre el postre no puedo opinar, poque después de tanta comida, me conformé con un café cortado para que no venga el sueño y completar la cena.
En resumen, es un sitio al que se puede ir sin problemas. Aunque no es de lo mejor, mantienen una aceptable relación calidad/precio, la comida es muy casera y de calidad, quitando algunos detalles que hemos comentado, que se pueden pasar por alto si no eres muy sibarita.
Veo que Rayo gusta de pasar tiempo en Pontevedra. Supongo que serás de por aquí, lo digo porque ya tienes alguna crítica más de sitios de la Villa del Teucro.
Pues nada, espero que disfrutes de tu estancia en nuestra ciudad y que te pases a menudo para hacer tus críticas.
Respecto al local, al que nunca he ido, hay que tener en cuenta que ese precio es sin vino, algo de lo que, hoy en día, no se suele prescindir y que sólo con una botellita ya os sube el cubierto 5 ó 6 euretes mínimo.
Saludos y que siga así el blog.
Fundote Teucro Valiente
de aqueste río en la orilla
para que en España fueses
de villas maravilla
De Zebedeo la espada
corona tu gentileza
un castillo, puente y mar
son timbre de tu nobleza.
Efectivamente el precio que muestra Cucharete es sin vino, como se indica en el artículo. Por eso la horquilla de precios contempla hasta los 25 euros, que viene siendo aproximadamente sumar los 5 euros de los que hablas a nuestra factura.
Ya no existe, ha cerrado.
Rectifico, ha reabierto con otro nombre.