La Taquería del Alamillo
22 Abril 2007 por Cucharete
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Plaza del Alamillo, 8
Madrid (Latina)
La Latina (Línea 5)
91 364 20 88
15 - 25
Restaurante mexicano situado en la singular Plaza del Alamillo en el barrio de La Latina y dentro de la que se considera la manzana de los restaurantes mexicanos en Madrid. Cierra los lunes y los martes abre únicamente a partir de las 20 horas. Todas las zonas están habilitadas para fumadores. Dispone de una tranquila terraza abierta todo el año. Conviene reservar con antelación.




3,5
Rayo: ¡Me ha encantado este restaurante mexicano! Muchas veces había acudido -sobre todo en grandes Centros Comerciales- al conocido franquiciado de la “Cantina Mariachi”, pero es que “La Taquería del Alamillo” no tiene nada que ver, es completamente diferente, en cuanto a calidad, sabores y cantidad.
Su fachada no le hace justicia alguna, pues el desafortunado plástico que cubre la terraza apaga completamente el atractivo del lugar, que francamente lo tiene. Pero no se puede tener todo, y para estar a gusto cuando el tiempo no acompaña, es necesario el peculiar “efecto invernadero”. Eso sí… en cuanto llegue el buen tiempo… ¡menuda terracita rodeada de verde!
La barra es preciosa y preside la entrada al comedor interior, en ella véis a uno de los camareros preparando un cóctel.
A la izquierda de la barra tenemos un fantástico y enorme cuadro -no pasa desapercibido para nadie-, pintado en Guadalajara como me comentó su propietaria. En él, se reproducen los lugares que merece la pena visitar en México. Intenta ser una especie de guía para aquellos que preguntan día a día en el local qué es lo que no pueden dejar de visitar si viajan a ese país multicolor. Es el Cucharete.com gráfico de un viaje a México.
Los Tacos Pastor (igualitos que en Chilangolandia) estaban realmente deliciosos, como el resto de platos que probamos. Ya os comenté al princpio que el local me sorprendió mucho, para bien.
El Mocaljete de sabana con frijoles, salsa y queso es exquisiiiiiiiiiito. Llama mucho la atención el simpático cerdito de piedra volcánica -ardiendo literalmente- en el que se sirve en la mesa. Que por cierto, a este gorrinillo le faltaba una oreja.
Los Creps de dulce de leche con nata, estaban buenos, pero con una masa demasiado gruesa -para mi gusto-.
Los platos de barro llamaron mi atención, porque a pesar de estar todos estallados, estaban perfectamente integrados con el local, es decir, quizás me gusten más así -para este tipo de cocina- que si estuviesen intactos, pero claro… hablo de la terraza, quizás en el comedor interior no me hubiesen hecho tanta gracia.
En esta ocasión 15 € por persona incluyendo una merecida propina, pues nos trataron estupendamente bien.
FlashBack: Este original restaurante de comida mejicana situado en la singular Plaza del Alamillo de la que toma su nombre, a media altura en los interiores del cruce elevado que se forma entre el famoso viaducto de la calle Bailén y la calle de Segovia, nos brinda una envidiable muestra de este tipo de cocina a un precio muy asequible.
Es aconsejable, debido a su fama por lo anteriormente comentado, el reservar antes. Tanto si tu mesa se encuentra en el salón interior, muy acogedor, como en la terraza, muy apropiada al llegar la primavera con el buen tiempo, eres recibido con unos totopos de maiz como aperitivo a combinar con sus salsas verde y roja, las cuales debes tener en cuenta que son bastante picantes. Como no, en un restaurante de esta procedencia.
En ambas estancias es posible fumar, las sillas y sillones son cómodos, realizados en madera y tela azul a juego con los manteles, y podrás compartir tus elecciones sobre unos platos de barro muy tradicionales. Sorprende el diseño de los cubiertos que, además, son bastante ligeros.
A la hora de comenzar con los primeros, existe una variedad muy amplia de entrantes como las Quesadillas Huitlacoche, que contaban entre sus ingredientes un relleno que bien podría parecer tinta de calamar y queso pero que, gracias a Oakeshott, hemos descubierto que realmente se trata de un hongo negro que se cría en el maíz. Vienen acompañadas de un rico y picante jalapeño en el centro para quien se atreva. Realmente nos impresionaron.
Como plato principal, decidimos pedir un Mocaljete de sabana con frijoles, salsa y queso, servido en un recipiente que realmente llama la atención como se puede ver en la fotografía. Íbamos tan animados que habíamos pensado combinarlo con una enchilada, pero fuimos avisados que la cantidad quizás iba a ser excesiva. Y cierto, con esta elección salimos satisfechos completamente.
Y, por supuesto, los postres. Un delicioso Flan de rompope, realizado con dicha bebida alcohólica típica, en forma piramidal. Una ración un poco pequeña pero muy buena. Y la Tarta de 3 leches, menos llamativa pero con un sabor dulce que se sale de lo habitual.

Sin duda, lo más destacable es una comida que nos permite descubrir sabores americanos en una presentación llamativa y todo ello a un precio, que con nuestras elecciones fue de 15 euros por persona.
Ninillas: Un conocido mexicano, que no mejicano por mucho que nos empeñemos, nos había comentado que si queríamos auténtica comida mexicana, debíamos ir a la Taquería del Alamillo. Que no esperásemos lujos ni grandes ostentaciones, pero que la comida merecía la pena. Ni qué decir tiene que le hicimos caso, llamamos para reservar con dos días de antelación, y lo único que quedaba era un hueco en la terraza.
Debo decir que iba predispuesta a encontrarme con un sitio cutre, y lo cierto es que nada más llegar, al ver la terraza desde fuera, pues que queréis que os diga, pensé que estaba en lo cierto. Ahora bien, una vez nos introdujimos en el plástico, mi impresión cambió radicalmente. El restaurante en sí, es muy acogedor; la iluminación, los cuadros y las telas escogidas para los sillones, crean un ambiente realmente agradable. Las mesas del interior llevan dos manteles de tela, uno bajero de color blanco y encima otro azul, muy acorde con el entorno. Además los cubiertos también eran singulares. El sitio resultaba armonioso.
Ya en la terraza, y fijándome bien, pues bueno, las plantas que colgaban del techo no es que estuvieran un poco secas, es que estaban muertas. Nos sentamos en nuestra mesa, y no, aquí los manteles de tela ya no estaban, sólo quedaba uno, y era de papel azul, los singulares cubiertos, eran cubiertos a secas (no eran los mismos que en el interior). Los platos de barro de la mesa que habían llamado mi atención cuando observaba el interior del restaurante, en pocas palabras: hay que cambiar la vajilla. Podría pasar que los platos estuvieran esportillados, que sería normal, el barro es lo que tiene, pero es que el baño era prácticamente inexistente en la mayoría.
De momento llevaba confirmación, impresión y decepción, pero como las penas con pan son menos penas, pues con unos nachos y dos salsitas en la mesa la cosa no iba a variar. Debo decir que las salsas estaban picantes, pero no extremadamente, me gustó más la verde que la roja de tomate. En cualquier caso, a caballo regalado no le mires el diente.
El camarero nos trajo la carta e hicimos nuestra elección, menos mal que nos avisó de que estábamos pidiendo mucho y recortamos, si no aún estábamos allí reposando.
Con tan sólo tres platos y los postres comimos, puede parecer poco, pero creedme es más que suficiente.
La Quesadilla Huitlacoche estaba buenísima y no picaba, luego vinieron los Tacos Pastor (igualitos que en Chilangolandia), en la foto, igualmente deliciosos y sin picante. Es de agradecer que la carta indique con una guindilla los platos picantes.
El Molcajete de sabana con frijoles, salsa y queso, venía acompañado de la típicas tortitas y simplemente os diré que no quedó nada en lo que creo que era un cerdo de piedra volcánica.
A estas alturas, el camarero vino a preguntarnos si queríamos algo más, le contestamos que no, que llevaba razón, con lo que habíamos pedido era más que suficiente.
Pasamos a los postres y elegimos los tres que había disponibles aquel día: Creps de dulce de leche con nata, Tarta de 3 leches y Flan de Rompope. Los creps estaban buenos, un poco gruesos, pero buenos. El flan era más normalito, tenía un cierto saborcillo al licor de Rompope, aunque no era nada del otro mundo, además considero que era una ración demasiado pequeña. Finalmente la tarta, simplemente no era mi sabor, demasiado empalagosa, claro que eso para mí, porque Rayo y FlashBack la acabaron.
En definitiva, por 15 euros/persona comimos y comimos bien. Los platos sabían a lo que tenían que saber y no a pienso como en otros sitios. Se pueden pedir jarras de agua, lo que evita que suba la cuenta innecesariamente, dada la comida que vas a degustar. El servicio era rápido, cordial y cercano. Cierto es que hay algunos detallitos como: vajilla, cubiertos y manteles que yo corregiría en el servicio de la terraza, ahora bien, repito 15 euros/persona, no se puede pedir más. Yo pienso repetir para probar más platos.
Cucharete: Este restaurante es muy conocido por el boca a boca y a la vez merece la pena visitarlo. Muy bueno si te gustan las comidas fuertes y picantes pero si eres un iniciado, pregunta a los camareros que podrán aconsejarte en lo que pidas, tanto en lo que elijas como en la cantidad. Mi equipo cenó por 15 €/persona.
Personal muy atento, la presentación de los platos y precio muy asequible. Con la cuenta te invitan a un Coscorrón muy digestivo: chupito de tequila con sprite.
El plástico que ponen en la terraza en invierno para evitar la lluvia le quita mucho esplendor, aunque se está comodo por tener lámparas calefactables. No admiten cheques de comida.




3,5
21 comentarios a “La Taquería del Alamillo”
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Sólo he ido una vez y me gustó mucho, aunque noté un exceso de maíz y grasa, así en general. Supongo que es cosa de la comida mexicana y no del restaurante. El servicio es excelente, el ambiente muy bueno y el precio asequible. ¡Los cócteles están riquísimos!
Para mi es donde mejor comida Mexicana se come con diferencia….
Que buen descubrimiento! Me apunto este restaurante, sobre todo con terracilla para el tiempo que, espero, se avecina… Lo que tengo que mirar bien es dónde está esta plaza porque no caigo ahora mismo…
Saludotes!
Diana
este restaurante mexicano es lo mejor que hay en madrid. no es Tex-Mex que es a lo que estan acostumbrados por alla obviamente y desgraciadamente.
vale la pena cuando estas de vacaciones y te cansas de comer grasosos chorizos, tortillas de huevo para el colesterol, y potajes que te saben a manteca pura, o McDonald’s que estan tan de moda en toda europa.
muy casero, buen servicio, y muy centrico !!!!!
con gusto vuelvo cuando regrese a madrid.
Todavía no he comido en este restaurante así que poco puedo añadir. Sí lo he hecho, en repetidas ocasiones, en el cercano y también mexicano “Taquería de birra” con impresiones contradictorias. Si algún día coméis allí ya os contaré…
Tan sólo escribo para apuntillarle una tontería a FlashBack. Señala que las quesadillas de huitlacoche constan de un relleno de tinta de calamar y queso. Querido amigo, no se trata de tinta de calamar sino de un célebre hongo negro que sale en el maíz. Espero que a nadie se le indigeste el plato tras saberlo.
Un saludo
Muchas gracias por tu puntualización Oakeshott. No dudes en comentarnos cualquier desliz que se nos escape, estamos abiertos francamente a vuestra colaboración. Como comentamos en ¿Quién es Cucharete? , no es que seamos unos grandes expertos culinarios pero sí que intentamos dar una opinión lo más elaborada posible, fiel a nuestra experiencia, documentada y con toda la calidad que podemos contar en nuestras manos. Y es verdad que, en ocasiones, se nos pasan ciertos detalles por alto. Queda corregido para posteriores visitantes.
Lo cierto es que nuestra ignorancia nos hizo disfrutar increíblemente de este plato y tienes mucha razón en que de haber sabido de qué se trataba lo hubiéramos mirado con otros ojos. Reconozco que al leer “hongo negro” en tu comentario he sufrido un gran impacto, pero al fin y al cabo, existen incluso bacterias responsables de la fermentación de alimentos que consumimos habitualmente como puede ser el caso del yogur. De cualquier forma reiterar que ¡nos resultó delicioso!
Es un placer el poder aprender todos los días detalles gastronómicos nuevos con todos vosotros y, esta vez de forma personal, desearía felicitarte por tu magnífica participación en nuestro blog. Lectores como tú nos motivan día a día a poner cada vez más empeño en la elaboración de nuestras críticas.
¡Un saludo!
Aconsejada y acompañada por un amigo mexicano, tuve ocasión de probar este restaurante. No soy experta en la comida de esta nacionalidad, pero he probado muchos mexicanos y reconozco que éste ocupa uno de los primeros puestos.
Los cocktails deliciosos, pero un poco peligrosos porque entran sólos.
Como amante de la gastronomía mexicana (y de la gastronomía en general…), debo decir que este restaurante es uno de mis favoritos. Por el ambiente y por su gente, por el encanto del lugar y por su buen servicios, podría ser mi favorito. Aunque los cocineros de “La Mordida” de la calle Belén me parecen mejores.
En todo caso, recomiendo a quien vaya que pruebe los chiles en nogada. Es un plato de temporada por lo que no lo tienen siempre, pero está delicioooso…..
Hemos estado en Mexico de viaje y nos gusta probar la gastronomía del sitio donde estamos, y claro, aprovechamos todo lo que pudimos. Tiempo después de volver, fuimos a la Taquería por recomendación de unos amigos. Nos preguntaron qué tal estaba y si se parecía a la comida mexicana “de verdad”, y la verdad es que sí, las tortillas, las salsas… todo tenía el mismo sabor que en México. Muy recomendable.
Por cierto, un detalle, en una ocasión que fuimos vimos que a una persona, por ser su cumpleaños, le pusieron un gorro mexicano y le cantaron Las Mañanitas. No sé si seguirán haciéndolo porque no lo hemos vuelto a ver.
Ayer estuve cenando en este restaurante, que tenía muchas ganas de conocer, porque me habían hablado bien de él. De bote en bote, como de costumbre. Nos pusieron en la terraza, donde se estaba bien a pesar del calor que hacía anoche. Cenamos poco pero bien y muy ajustado de precio. Cervezas para beber, unas quesadillas de calabaza y un molcajete de carne con tortillas de maíz. Raciones grandes (reconozco que es un poco pesado para el estómago). Pero todo estaba buenísimo. El café de puchero con azúcar, canela y azahar simplemente delicioso. Todo por 29€ (sin postre, eso si). Pienso repetir porque la carta es larga y atractiva y me he quedado con las ganas de probar más cosas. Tengo la sensación de que esta cocina rezuma autenticidad, si bien no soy experta en mejicanos.
Anoche llegamos a la taquería el Alamillo a las diez y media (previa reserva). No tenían puesto el “invernadero” (no estaba el tiempo para tonterías) y dentro, estaba hasta arriba. Nos pusieron unos nachos de aperitivo (que no incluyeron en la cuenta). Pedimos unos tacos de… ¿Cochinilla “no sé qué”? Vamos, de cerdo. Como le dijimos al camarero que era para compartir y que no sabíamos cuales pedir además de los pastor, nos propuso ponernos cuatro (parece ser que se pueden pedir variados), dos de Cerdo y dos de pollo. De segundo pedimos el mojalquete que vi aquí. No pedimos postre porque solo tenían las crépes. Cuando pedimos la cuenta (25,50), el camarero nos invitó a dos “coscorrones” (chupito de tekila con Sprite).
El sitio estaba muy bien y el servicio era impecable. El chico que nos atendió (con gafas y perilla, igual hasta le conoceis si sois asiduos) fue muy amable y muy agradable. Para quien guste de la cocina mexicana, es un sitio fantástico.
Un saludo, Nat
Bueno yo soy de México, y pues tambien quiero opinar sobre este restaurante. Primero quiero comentarles que la comida mexicana original es dificil de hacer en estas tierras, esto por la variedad de materias primas que se requieren para su elaboración, y las materias primas que se producen aquí varian en su sabor (mucho poco no lo se pero de que varia, varia) y las que se importan encarecen el valor de los platillos por mucho!!!
El Alamillo es un gran lugar, la única pega es que la gran mayoria de sus platillos son “Tacos” y por desgracia esos solo son una parte de la cocina mexicana. Pero los tacos que se sirven aquí son muy buenos!!!. Por otra parte las tortillas de maíz sufren por su calidad no son de las mejores para elaborar dichos tacos.
Por desgracia el 95% de los restaurantes de comida estilo mexicano que hay en Madrid ofrecen una imagen y platillos falsos de la real comida mexicana, tener mucho cuidado, son muy fácil de reconocer simplemente por su decoración Kitch o por que ponen chistes fáciles en los menus, por suerte existe un 5% que se resiste a caer en ese juego y que ofrece platillos dónde se ve claramente su intención de ofrecer algo más apegado a la comida mexicana y entre ese 5% esta el Alamillo y otro par de restaurantes.
Por cierto recuerden que los tacos se comen con las manos!! nunca con los cubiertos que puedes parecer paleto (con todo respeto a los paletos).
En mi opinión, el mejor mexicano de Madrid. Se trata de un restaurante pequeño, pero con mucho encanto, que siempre está abarrotado de gente y donde reservar con antelación es indispensable. En verano funciona una terraza rodeada de plantas en la que es particularmente agradable cenar, sobre todo para escapar del bullicio del interior del local. En invierno la terraza exterior se cubre con un plástico y se encienden grandes estufas en forma de paraguas que permiten utilizarla, aunque con una pérdida de gran parte de su encanto. Todo el personal del restaurante es mejicano y muy amable. La decoración sencilla con coloristas tapicerías y cuadros de Diego Rivera, pero sin caer en folklorismo. Junto a la barra un enorme mural mapa de Méjico que destaca sus principales atractivos turísticos. Para amenizar la espera de la comida, os recomiendo probar un margarita. Como entrantes podemos pedir quesadillas o nachos con queso o con guacamole. Para continuar con los típicos tacos pastor, cochinita pibil, … (8 E.), enchiladas (10,5 E.) o ser más originales y optar por los molcajetes (pollo y lomo en salsa verde o roja servidos sobre unos muy curiosos platos en piedra volcánica -12,75 E.). Para beber unas “Chelas” mejicanas (Coronita, Pacífico o Negra Modelo -2,5 E.). La carta de postres es bastante reducida, la empalagosa cajeta de dulce de leche o el peculiar sorbete de cactus de gusto amargo (ambos 4,5 E.). El final de la cena viene con la invitación a tequila con “Sprite” en “coscorrón”, o bien en “sangrita” (con zumo de tomate).
Saludos
fjredondo
Nos encantó!!!! la comida muy muy buena, quizá los tacos pastor un poco secos para mi gusto, pero las quesadillas huitlacoche y la enchilada increíbles. Remarcar la simpatía de la dueña, que nos hizo un hueco reorganizando las mesas cuando llamamos para reservar, y que nos aconsejó en todo momento. Igualmente el resto de camareros. Y el chupito del final es de agradecer!
Fallos, el hecho de que a las 10.30 de la noche de un sábado no tuvieran postres. Solo creps de chocolate o dulce de leche. Quizá debería estar previsto. Pero de todas formas buenísimo para los golosos. Una dificultad está a la hora de aparcar si vas en coche, aconsejo los parkings del palacio real o el de la latina.
Lo aconsejo totalmente, sobretodo si nunca has probado la comida mejicana, ya que se nota que no estamos ante un restaurante de comida rápida!
Me parece super XVR
Algún dia iré a comer pork con las fotitos ya se me abrió el apetito
La verdad es que nos encanto¡¡¡ para mi el mejor mexicano de Madrid… todo estaba estupendo y los postres super buenos.
Todo lo que puedo decir es muy bueno. Lo mejor es ir y probar
conoci el restaurante hace ya un tiempo soy mexicano me parecio bastante interesante,por representar a mexico en españa en su comida yla ideosincracia mexicana.
Un lugar muy acogedor,sobre todo el salón interior,la decoración bien,y el servicio muy atento.La comida un diez,seguro que repetiré.
Muy buen restaurante. Relaciòn calidad-precio excelente y un trato
exquisito del personal. Te sientes entre amigos.
Una comida, muy buena,tienes platos que son aunténticos mexicanos, no sólo Tex Mex. Tienen pozole, cuitlacotxes. Tienen tequila añejo, que casi no se encuentra.El servicio,atento y simpático.Por un precio más que razonable, nos pusimos hasta las cejas. Os lo recomiendo.
He estado en este restaurante en varias ocasiones, el servicio es bueno. Pero lo mejor es la comida, es verdaderamente comida mexicana, tanto en los ingredientes como la manera de prepararlo. Además, se encuentran platillos que dificilmente se encuentran fuera de México, como el pozole.
Tiene la ventaja de que en cuestión del picante está adaptado al paladar español, lo cual, muchos lo agradecen.
Para mí es le mejor, el más auténtico de los Mex-Mex que conozco en Madrid (*****, *****, *****, *****), sin afán de demeritarlos.